El rechazo de transportistas y gremialistas debilita el paro de la COB
El transporte pesado y los gremialistas rechazaron el paro general indefinido convocado por la Central Obrera Boliviana (COB). Ambos sectores consideran que la medida castiga a los trabajadores y comienza a debilitar las decisiones del Cabildo de El Alto.
Gremialistas y transportistas se oponen a la movilización
La Confederación de Trabajadores Gremiales de Bolivia sostuvo que las protestas no representan a la mayoría de los bolivianos que trabajan por cuenta propia. Su secretario ejecutivo, César Gonzales, afirmó que las movilizaciones castigan a comerciantes, productores y pequeños emprendedores. “Respetamos el derecho a la protesta, pero rechazamos cualquier medida que castigue al que trabaja”, manifestó Gonzales. El sector señala que más del 85% de la población activa realiza actividades independientes y no recibe ingresos si no trabaja.
El transporte pesado alerta por la cosecha de soya
Desde Santa Cruz, el transporte pesado expresó su oposición al paro y advirtió que cualquier interrupción de rutas pondría en riesgo la cosecha de soya. El representante Juan Yujra criticó a los dirigentes sindicales y aseguró que las medidas llegan en un momento sensible para la producción. “No vamos a permitir movilizaciones que pongan en peligro la seguridad alimentaria”, señaló Yujra.
Antecedentes: el Cabildo de El Alto y el paro indefinido
La COB declaró un paro general indefinido con movilizaciones tras el cabildo nacional que reunió a sectores de los nueve departamentos. La medida, según su ejecutivo Mario Argollo, busca respaldar a sectores movilizados y exigir atención a demandas como el alza del costo de la canasta familiar, el desempleo y las observaciones al suministro de combustibles.
Implicaciones: la estabilidad como prioridad frente a la protesta
Los sectores movilizados en contra del paro coincidieron en que Bolivia necesita estabilidad para producir y generar ingresos, en lugar de nuevas medidas de presión que profundicen la incertidumbre económica. “Bolivia no se levanta bloqueando, se levanta trabajando”, concluyó Gonzales.