La marcha indígena llega a La Paz tras 26 días de caminata
Exigen la abrogación de la Ley 1720 que modifica el carácter de la pequeña y mediana propiedad rural para que pueda ser sujeta a crédito bancario. La columna, integrada por familias indígenas, superó condiciones climáticas adversas y el ascenso a la región andina.
Llegada a la tranca de Urujara
La tarde del sábado 2 de mayo, un grupo de avanzada de más de cien personas procedentes de Pando y Beni llegó a la ciudad de La Paz. El dirigente Pfizer Coaquira, ejecutivo de la región Madre de Dios, anunció que se dará al gobierno un plazo de veinticuatro horas a partir del lunes 4 para abrogar la Ley 1720. La marcha es impulsada por organizaciones indígenas del Beni y Pando, que alertan sobre el riesgo de profundizar procesos de concentración de tierras.
Declaraciones de los dirigentes
El marchista Carmelo Arce Racua, afiliado a la CPNB, afirmó que las TCO son “el pulmón del mundo” y que los indígenas las preservan. “Si no tuviéramos esa reserva no nos diera la limpieza de todo el mundo”, declaró. Vivian Palomeque, ejecutiva de la región Vaca Diez, informó que “se tuvieron muchas bajas en la marcha” y agradeció el apoyo de la población. “Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias”, subrayó la representante regional.
Condiciones extremas durante el recorrido
La caminata inició en territorios amazónicos e implicó un fuerte desgaste físico por las largas jornadas, el cambio brusco de clima y la altitud. Durante los últimos tramos se reportaron dificultades de salud entre algunos participantes, lo que evidenció las condiciones extremas de la movilización.
Participación de familias indígenas
La columna incluyó a niñas y niños. El dirigente Arce Racua expresó: “me da pena esos niños que vienen con nosotros. Y es por eso que me nace una impotencia”. Los marchistas pernoctaron en la tranca de Urujara (Chuquiaguillo) y prevén ingresar al centro paceño el lunes.
Antecedentes de la Ley 1720
La Ley 1720 cambia el carácter de la pequeña a mediana propiedad rural para que pueda ser sujeta a crédito bancario. Las organizaciones indígenas del Beni y Pando consideran la normativa “lesiva para los territorios indígenas” y buscan instalar en la agenda pública el debate sobre el acceso, control y gestión del territorio, así como la defensa de los derechos colectivos de los pueblos indígena originario campesinos.
Implicaciones de la movilización
La marcha busca la abrogación inmediata de la Ley 1720. Los dirigentes advierten que, de no anularse, los indígenas “van a vivir como mendigos”. La movilización refleja la defensa del territorio como reserva natural y la oposición a cualquier proceso que facilite la concentración de tierras en la Amazonía boliviana.