El Congreso de Brasil decide si reduce la condena de Bolsonaro
El veto de Lula al proyecto de ley que reduce las penas de Jair Bolsonaro y otros condenados por intento de golpe de Estado se analiza este jueves en el Congreso. La oposición podría reunir los votos necesarios para anularlo y asestar una segunda derrota al Gobierno.
Votación clave para anular el veto presidencial
El Congreso de Brasil analiza este jueves el veto del presidente Lula al proyecto que reduce la pena de los condenados por actos relacionados con el golpe de Estado, incluido el exmandatario Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión. Para anular el veto se necesitan 257 votos de diputados y 41 de senadores. La oposición podría alcanzar esa cifra. Esta sería la segunda derrota de la semana para Lula, tras el rechazo del Senado a la nominación de Jorge Messias al Tribunal Supremo, una victoria de la oposición encabezada por Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente y precandidato presidencial.
Detalles del proyecto de ley vetado
Lula vetó en enero el proyecto de ley que reduce las penas de Jair Bolsonaro y otros condenados por intento de golpe de Estado, incluidos los episodios del 8 de enero de 2023. El veto se firmó al conmemorarse tres años del asalto a la Plaza de los Tres Poderes. El proyecto, aprobado el año pasado por la Cámara y el Senado, establece un mecanismo para agilizar la progresión de regímenes de sentencia y prevé la reducción de hasta dos tercios de la pena para los delincuentes comunes de los atentados. Si se levanta el veto, el ponente del proyecto, Paulinho da Força, estimó que la estancia de Bolsonaro en prisión podría reducirse a poco más de dos años.
Antecedentes: el intento de golpe de Estado de 2023
El proyecto de ley surgió tras los actos vandálicos del 8 de enero de 2023 en Brasilia. El ex presidente Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado y actualmente cumple prisión domiciliaria por problemas de salud.
Repercusión de la decisión del Congreso
Si el Congreso anula el veto, la reducción de las penas para Bolsonaro y otros condenados por delitos contra el Estado Democrático de Derecho podría suponer un nuevo revés político para el Gobierno de Lula y un refuerzo de la oposición en el panorama político brasileño.