Santa Cruz refuerza protección a fiscales tras tres asesinatos
La Fiscalía Departamental de Santa Cruz solicitó reforzar el resguardo policial para fiscales y funcionarios ante una escalada de violencia vinculada al narcotráfico y el sicariato en la región.
Activación de protocolos de seguridad tras una seguidilla de homicidios
El fiscal departamental, Alberto Zeballos, informó que ya se activaron protocolos de seguridad en coordinación con la Unidad de Protección a Víctimas y Testigos de la Fiscalía General del Estado. La medida busca garantizar la integridad del personal que investiga casos de alto riesgo. «Ya se han activado esos protocolos para que miembros de la Policía Boliviana puedan brindar ese respaldo de resguardo de cada uno de nuestros servidores y en especial de nuestros fiscales de materia», explicó Zeballos.
La decisión surge tras una seguidilla de hechos violentos registrados en el departamento, entre ellos tres asesinatos ocurridos el último fin de semana en los municipios de Warnes, San Matías y Puerto Quijarro, todos con uso de armas de fuego y bajo investigación del Ministerio Público.
Investigaciones sensibles por narcotráfico y vínculos con Marset
Zeballos señaló que estos protocolos responden a investigaciones relacionadas con el narcotráfico, incluyendo casos vinculados al narcotraficante Sebastián Marset Cabrera, así como procesos por legitimación de ganancias ilícitas y tráfico de armas. También se identificaron hechos como el secuestro de aeródromos presuntamente utilizados para actividades ilícitas, ya puestos bajo control de la Dirección General de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados (DIRCABI).
Amenaza creciente de organizaciones criminales en la región
Según las autoridades, las organizaciones criminales muestran mayor capacidad operativa y niveles de violencia cada vez más altos. El refuerzo en la seguridad institucional busca evitar riesgos para los operadores de justicia en este escenario.
Implicaciones de la medida ante el avance del crimen organizado
Las investigaciones continúan en curso y no se descartan nuevas medidas para fortalecer la lucha contra el crimen organizado en la región, en un contexto de creciente violencia vinculada al narcotráfico y el sicariato en Santa Cruz.