La OTAN estudia suspender cumbres por miedo a Trump
La OTAN analiza no organizar sus cumbres anuales para evitar que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, genere un escenario disruptivo. La Alianza teme que Trump abandone la organización tras sus amenazas y los choques por la guerra contra Irán.
El miedo a un escenario disruptivo
La OTAN estudia suspender sus cumbres de jefes de Estado y de Gobierno para no poner en bandeja a Donald Trump un escenario en el que pueda comportarse de forma disruptiva. La decisión surge tras las amenazas del presidente estadounidense de abandonar la Alianza Atlántica y los enfrentamientos con varios líderes europeos. La guerra contra Irán elevó la tensión entre Trump y gran parte de los líderes europeos.
El calendario de cumbres en duda
La cumbre de Ankara, prevista para el 7 y 8 de julio, sigue sin una agenda clara y estará marcada por la guerra. A partir de ahí, el calendario es incierto: la cumbre de julio de 2027 en Albania podría pasarse al otoño, y la de 2028 podría no celebrarse para esperar al sucesor de Trump. Algunos países piden oficializar cumbres bienales, pero la Secretaría General de la OTAN no tomó una decisión.
Antecedentes: una relación rota por Trump
Tradicionalmente, las cumbres de la OTAN eran ceremonias donde los líderes repetían el compromiso de defensa común y mostraban unidad. Con la llegada de Trump, la dinámica cambió. En su primer mandato amenazó con sacar a Estados Unidos de la Alianza si los europeos no gastaban más en Defensa.
Implicaciones: volver a la rutina para sobrevivir
Algunas fuentes en Bruselas consideran que la idea de una cumbre anual empuja a la OTAN a tener grandes anuncios aunque no sean necesarios. La Alianza debe centrarse en el trabajo y la estrategia a largo plazo, y menos en el espectáculo político. El objetivo es volver a ser aburrida.