Carlos III visita Washington en plena tensión diplomática
El rey Carlos III y la reina Camila llegan este lunes a Washington para una visita oficial de tres días con motivo del 250.º aniversario de la independencia estadounidense. El viaje se produce en un contexto de tensiones políticas entre Estados Unidos y el Reino Unido.
Agenda real con actos solemnes
Los reyes tomarán el té con Donald y Melania Trump en el Salón Verde de la Casa Blanca. El martes serán recibidos con honores militares en el Jardín Sur, con 21 salvas de cañón. Carlos III hablará ante el Congreso, un hecho poco común para un monarca británico, y asistirá a una cena de gala en la Casa Blanca.
Parada en Nueva York y Virginia
Tras los actos en Washington, los reyes tienen previstas paradas en Nueva York y posteriormente en Virginia.
Relación especial debilitada entre Londres y Washington
La famosa “relación especial” entre ambos países está hoy debilitada. Trump mantiene relaciones difíciles con el primer ministro británico Keir Starmer. Al presidente estadounidense no le habría gustado la falta de apoyo del Reino Unido en su enfrentamiento con Irán. Trump calificó a Starmer de “Winston Churchill de pacotilla”, lo que provocó una fuerte reacción en el Reino Unido.
Estrategia de influencia simbólica
El especialista en derecho de las instituciones británicas Aurélien Antoine señala que la visita responde a una estrategia de influencia simbólica: “Se intenta influir. Se trata de una especie de ‘soft power’ diplomático que se ejerce, pero que no podría hacer ceder a Donald Trump”. La monarquía puede contribuir a calmar el ambiente, pero no puede resolver profundas divergencias políticas.
Viaje a la sombra del caso Epstein y el estilo de Trump
El viaje real se produce en un contexto delicado por el caso de Jeffrey Epstein. El hermano del rey, Andrew Mountbatten-Windsor, sigue vinculado al escándalo y es objeto de investigaciones. Además, el estilo impredecible de Trump, conocido por sus declaraciones espontáneas, podría exponer al rey a temas diplomáticamente delicados.
Oposición en el Reino Unido
La visita no cuenta con apoyo unánime. Ed Davey, líder de los liberales demócratas, pidió cancelarla: “Nuestro primer ministro no puede enviar a nuestro rey a reunirse con un hombre que trata a nuestro país como un jefe mafioso”. Una encuesta reciente indica que casi uno de cada dos británicos se opone a esta visita.
Implicaciones de la visita real
Para Aurélien Antoine, sería exagerado hablar de una ruptura definitiva. La visita no cambiará las cosas de manera fundamental, pero el carácter errático de Trump puede llevar a pensar que temporalmente podría ganarse el favor de Estados Unidos. Trump calificó a Carlos III de “hombre fantástico” y aseguró que podría contribuir a reparar la “relación especial”. Queda por ver si el viaje real acerca de manera duradera a Washington y Londres o si solo será un momento de distensión diplomática.