Los trabajadores de Samsung amenazan con huelga por primas de IA
40.000 trabajadores de Samsung Electronics se manifestaron el 23 de abril de 2026 en el complejo de chips de Pyeongtaek, Corea del Sur, para exigir primas más altas y amenazar con una huelga, en un contexto de beneficios récord impulsados por la inteligencia artificial (IA).
Protesta masiva en la planta de chips
Los empleados, con pancartas y bajo fuerte despliegue policial, corearon: “¡Haced transparente la compensación y eliminad los límites máximos a las primas!”. Los representantes sindicales cifraron la participación en unos 40.000 afiliados, aunque la Policía no ofreció una estimación oficial. La protesta coincidió con el anuncio de resultados trimestrales récord del competidor SK Hynix, atribuidos al aumento de la inversión en centros de datos e IA.
Amenaza de huelga de 18 días
El sindicato, que representa a unos 74.000 trabajadores, ha rechazado la propuesta de la dirección de pagar las primas en acciones restringidas y exige eliminar los topes a estos pagos. Si fracasan las negociaciones, el sindicato ha amenazado con una huelga de 18 días a partir del 21 de mayo, que calcula que costaría a la empresa más de 1 billón de won (578 millones de euros) al día. El dirigente sindical Choi Seung-ho afirmó desde una grúa: “No pondremos fin a esta lucha hasta que se atiendan nuestras demandas”.
Contexto de beneficios récord
Samsung, que junto a SK Hynix produce aproximadamente dos tercios de los chips de memoria del mundo, había previsto un beneficio operativo récord de 57,2 billones de won (33.000 millones de euros) en el primer trimestre de 2026. El sindicato sostiene que la empresa no ha ofrecido una compensación adecuada pese a estos resultados.
Implicaciones y nubarrones externos
La guerra en Oriente Medio ha ensombrecido las perspectivas del sector al alterar el suministro de helio, material clave para la fabricación de chips, y encarecer la energía. El director financiero de SK Hynix, Woo Hyun Kim, señaló que la compañía sigue el conflicto de cerca, pero no espera un impacto significativo en la producción. La protesta refleja la tensión entre el auge de la IA y la distribución de sus beneficios entre los trabajadores.