Grossi postula a ONU y advierte sobre uranio iraní
Irán posee 440 kilos de uranio enriquecido al 60%, material suficiente para más de diez armas nucleares. El director de la AIEA, Rafael Grossi, se presenta como candidato a secretario general de Naciones Unidas. Critica la «lenta agonía» del organismo y aboga por un liderazgo proactivo.
Candidatura para un organismo en crisis
Rafael Grossi, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), compite por liderar la ONU. Define a la organización en «lenta agonía» y camino a la «irrelevancia total». Señala su crisis de liquidez y falta de papel en conflictos actuales. Su postulación cuenta con el apoyo del gobierno argentino.
Diplomacia preventiva y conflicto en Ucrania
Grossi afirma que la ONU estuvo ausente en la fase de diplomacia preventiva en Ucrania. Subraya que el conflicto comenzó antes de 2022. Propone un secretario general «activo» en conversaciones sobre conflictos en ciernes.
El riesgo del material nuclear iraní
Grossi detalla la situación del uranio almacenado en instalaciones bombardeadas en Irán. Aclara que el material no fue movido y es accesible. Explica que en «un par de semanas» se puede enriquecer al 90%, grado militar. Descarta un accidente tipo Chernobyl pero confirma el peligro de proliferación.
Posibles soluciones y rol de la AIEA
Las opciones para el uranio son la exportación a otro país o la dilución (downblending). La AIEA sería la entidad encargada de supervisar cualquier acuerdo. Grossi mantiene contactos informales con Irán y Estados Unidos.
Antecedentes: Un candidato con experiencia en crisis
Rafael Grossi, experto en «abrir puertas» según Time, se ha reunido con líderes globales en medio de conflictos. Desde la AIEA ha dialogado con Vladimir Putin sobre la central de Zaporizhia. Su experiencia lo posiciona como candidato que puede «hablar en Washington» y otras capitales.
Cierre: Preocupación por nueva carrera nuclear
Grossi expresa preocupación por el resquebrajamiento del Tratado de No Proliferación. Advierte que países del G7 podrían reevaluar su autorrestricción de no tener armas nucleares. Considera este un tema nuevo y «súper preocupante» en la agenda internacional.