Familia ucraniana recibe diagnóstico de cáncer y noticia de bombardeo en un mismo día
El mismo día que diagnosticaron a su bebé de 11 meses un cáncer ocular avanzado, la familia Kozariichuk supo que la casa de sus familiares en Ucrania fue destruida por un dron ruso. Stepan y Alina Kozariichuk, originarios de Odesa y residentes en Penrith (Cumbria), recibieron ambas noticias el 13 de febrero.
Un diagnóstico devastador en tierra extranjera
Los padres notaron síntomas en Bohdan a los seis meses. El niño fue diagnosticado con retinoblastoma bilateral en fase avanzada. El tratamiento requiere quimioterapia, crioterapia y terapia láser en hospitales de Newcastle y Birmingham. Alina Kozariichuk declaró que el bebé fue «muy, muy deseado» tras sufrir dos abortos anteriores.
La guerra golpea en el peor momento
El mismo viernes 13, recibieron la noticia desde Ucrania. Dos drones impactaron en la casa del abuelo del niño en la región de Odesa. Los abuelos sobrevivieron, pero perdieron su vivienda y su coche. Alina describió esa jornada como «muy dura» y la peor de sus vidas.
La fuerza de un «pequeño héroe»
En una declaración, los padres calificaron a Bohdan de «pequeño héroe». Afirmaron que «su fuerza nos da fuerza». El niño sigue sonriendo, jugando con su tambor y viendo dibujos animados a pesar del tratamiento. La familia espera poder regresar a Ucrania cuando termine la guerra.
Antecedentes: Una vida entre dos realidades
La familia Kozariichuk vive en Cumbria tras huir de la guerra en Ucrania. Mientras enfrentan la enfermedad de su hijo en el Reino Unido, el conflicto sigue afectando directamente a sus seres queridos y propiedades en su país de origen.
Cierre: Un futuro pendiente de dos batallas
La familia afronta simultáneamente el tratamiento oncológico complejo de su hijo y las consecuencias del conflicto bélico en su tierra. Su situación ilustra el impacto prolongado de la guerra en las familias desplazadas, que lidian con tragedias personales mientras su país sigue bajo ataque.