Soldado israelí destroza a martillazos un Cristo en el sur del Líbano
El primer ministro Benjamín Netanyahu condenó «en los términos más enérgicos» el acto. El Ejército israelí (FDI) confirmó la veracidad de la fotografía e inició una investigación penal. El soldado golpeó la cara de una figura de Jesús crucificado que había sido descolgada e invertida en el suelo.
Investigación y condena institucional
Las autoridades militares israelíes llevan a cabo una investigación penal y anticipan sanciones disciplinarias contra el responsable. En un comunicado, las FDI señalaron que la conducta del soldado es «completamente inconsistente» con los valores de sus tropas y que trabajan para restaurar la estatua.
Posicionamiento político y antecedentes
Netanyahu aprovechó el incidente para reiterar «los valores judíos de tolerancia». Aseguró que la población cristiana en Israel «prospera» y expresó pesar por el daño causado. En operaciones anteriores en 2024, ataques israelíes en Yaroun redujeron a escombros la iglesia católica de San Georgios.
Contexto de la acción militar
El Ejército israelí afirma que sus operaciones en el sur del Líbano tienen como objetivo desmantelar la infraestructura terrorista de Hezbollah, sin intención de dañar símbolos religiosos. El incidente ocurrió en este marco operativo.
Implicaciones y cierre
El hecho genera repercusión internacional y obliga a las FDI a revisar procedimientos. Netanyahu enfatizó que Israel defiende la libertad de culto, en contraste con su relato sobre la situación en países vecinos. El proceso disciplinario sigue su curso.