Trump critica al Papa e intenta dividir a la familia Prevost
El expresidente estadounidense atacó al pontífice en redes sociales y buscó el apoyo de su hermano mayor, Louis Prevost. La reacción en Italia ha sido unánime, con críticas desde el gobierno y la oposición. El Corriere della Sera advirtió que esto abre un nuevo foso entre Italia y EE.UU.
Reacción unánime en Italia
La clase política italiana cerró filas en apoyo al Papa. El presidente Sergio Mattarella reclamó que nadie sea indiferente a sus llamados de paz. La primera ministra Giorgia Meloni, aliada de Trump, le dio las gracias al pontífice y le deseó éxito en su viaje a África.
Críticas desde la coalición de gobierno
Los viceprimeros ministros, habitualmente cercanos a Trump, también reaccionaron. Matteo Salvini dijo que «atacar al Papa no es algo inteligente ni útil». El canciller Antonio Tajani apoyó la misma línea.
El intento de dividir a la familia Prevost
Donald Trump intenta poner en contra del Papa a su hermano mayor, Louis Prevost. Lou es republicano y partidario de MAGA, pero tiene un afecto muy fuerte hacia su hermano. Trump afirmó en Truth Social que el Papa es «demasiado débilpésimo en política exterior».
El vínculo entre los hermanos Prevost
Louis Prevost, veterano de la Marina de 74 años, vive en Florida. Testigos afirman que su relación con el Papa es de un afecto muy entrañable. En la misa inaugural del pontificado, Lou dio un caluroso abrazo a su hermano en la Basílica de San Pedro.
Análisis de los medios italianos
El director del Corriere della Sera, Luciano Fontana, comentó que Trump ha sido contrario a los intereses de Italia. Subrayó que «golpear particularmente en Italia a la comunidad católica abre un nuevo foso» entre ambos países.
Antecedentes de la polémica
El intercambio comenzó con los ataques de Trump al Papa León XIV, quien rechazó la polémica en nombre de la paz y los Evangelios. Esto produjo una marea de apoyo al pontífice en Italia, incluyendo a todo el arco parlamentario.
Cierre e implicaciones
El episodio ha generado una fractura diplomática inusual. La defensa unánime del Papa por parte de todo el espectro político italiano marca una distancia clara con la postura de la administración norteamericana y podría enfriar las relaciones bilaterales.