Doug Allan, cámara de naturaleza, fallece a los 74 años
El 8 de abril a los 74 años. El profesional escocés filmó durante décadas en regiones polares y submarinas para series de la BBC como ‘The Blue Planet’. Su muerte se produjo por una hemorragia cerebral en Nepal.
Una carrera forjada en el hielo y el mar
Doug Allan filmó en entornos extremos, principalmente en las regiones polares y bajo el agua. Su trabajo en series de la BBC como ‘The Blue Planet’, ‘Planet Earth’ y ‘Frozen Planet’ definió la visión de ecosistemas remotos para el público global. La paciencia y la observación fueron claves en su método, que implicaba largas esperas para capturar momentos breves pero únicos.
El camino hacia el cine
Formado como biólogo marino y buceador, su carrera cambió tras un encuentro con David Attenborough en la Antártida en los años 80. Compró una cámara, grabó pingüinos emperador y vendió las imágenes a la BBC, iniciando así su trayectoria como cámara principal.
La realidad detrás de la proximidad
Logró una proximidad inusual con la fauna, como osos polares o orcas, mediante intuición y anticipación del comportamiento. Esta práctica conllevaba riesgos inherentes, como ser arrastrado bajo el agua por una morsa. Allan aceptaba estos incidentes como parte del trabajo.
Disciplina en condiciones extremas
Pasó inviernos en la oscuridad antártica y acumuló cientos de días filmando osos polares. Las secuencias más reconocidas, como osos saliendo de guaridas, requerían semanas de preparación en frío severo. Hablaba de la disciplina necesaria para combinar la monotonía con la alerta constante.
De la biología marina a la filmación
Su formación científica fue un antecedente fundamental. Comenzó como buceador para el British Antarctic Survey antes de dedicarse al cine. Este conocimiento le permitía colaborar con científicos y aportar observaciones valiosas durante sus filmaciones.
Un legado de imágenes sin huella
Su trabajo, reconocido con premios Emmy, BAFTA y un OBE, hizo visibles lugares inaccesibles para el gran público. Las imágenes muestran poca evidencia del esfuerzo detrás de ellas, un resultado que él prefería. Su legado es un extenso archivo visual de los entornos más exigentes del planeta.