Al menos 48 muertos en choques entre disidencias de FARC en Amazonía colombiana
Al menos 48 personas murieron desde finales de mayo en zonas rurales de San José del Guaviare, Colombia, por enfrentamientos entre disidencias de las FARC lideradas por los alias «Calarcá» e «Iván Mordisco». Los combates obligaron a 10 familias indígenas Jiw a desplazarse a la zona urbana.
Una guerra por el control de un corredor ilegal
Los enfrentamientos se concentran en el área de la carretera Tomachipán-Cumare, una ruta ilegal usada por las disidencias para movilizar insumos de narcotráfico. El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, afirmó que los choques se debieron a disputas por droga, extorsión y otras economías ilícitas. Los 48 fallecidos eran, según la autoridad, presuntos miembros del bando de Mordisco.
Indígenas Jiw y Nukak en peligro inminente
El 27 de mayo, 10 familias indígenas Jiw llegaron desplazadas a San José del Guaviare desde Mapiripán, Meta. El representante indígena Yuldor Muñoz indicó que el grupo de «Calarcá» los desplazó tras descubrir que jóvenes de la comunidad habían ido al servicio militar. Las comunidades Nukak y Jiw de la Reserva Barranco Colorado permanecen confinadas sin poder comunicarse.
Una disputa que no cesa desde 2024
En diciembre de 2024, una masacre cerca de la Reserva Barranco Colorado dejó cuatro muertos, incluido un menor y un funcionario del ICBF. La Defensoría del Pueblo de Colombia emitió una alerta temprana por el riesgo en la zona debido a la disputa territorial entre las disidencias.
Respuesta humanitaria y amenaza de desaparición
El 28 de mayo se estableció un corredor humanitario con la Alcaldía, la Defensoría, la OEA, la ONU y la Cruz Roja para trasladar los cuerpos. Los pueblos Nukak y Jiw están entre las 34 etnias que la Corte Constitucional colombiana identificó en 2009 en riesgo de desaparición física y cultural por el conflicto armado.