OpenAI ficha a un pionero de la IA y un exasesor de Trump
OpenAI ha contratado a Noam Shazeer, pionero de Google DeepMind, y a Dean Ball, exasesor de política de IA de la Casa Blanca de Trump, en la antesala de su salida a bolsa. Shazeer, coautor del artículo “Attention Is All You Need”, se suma tras dejar Google, mientras Ball liderará un nuevo equipo de política de frontera.
Dos fichajes clave para la salida a bolsa
OpenAI refuerza su equipo con la llegada de Noam Shazeer, figura legendaria de la IA en Google DeepMind y fundador de Character AI, y de Dean Ball, exfuncionario de política de IA en la administración Trump. Shazeer, que coautoró el artículo seminal de 2017 que introdujo la arquitectura Transformer, dejó Google tras un breve regreso en un acuerdo de 2.700 millones de dólares. Por su parte, Ball se unirá el 6 de julio para liderar el equipo Strategic Futures, centrado en riesgo catastrófico y gobernanza interna.
Controversias y estrategia política
Shazeer expresó opiniones controvertidas en foros internos de Google sobre identidad transgénero y la guerra en Gaza, lo que llevó a la dirección a eliminar sus mensajes. La incógnita es si estas controversias afectarán su nueva etapa. Mientras, Ball, quien ayudó a publicar el Plan de Acción de IA de EE. UU., señaló que los laboratorios de IA liderarán la gobernanza, y que la gobernanza interna será más central de lo que se cree.
Antecedentes: movimientos entre los grandes laboratorios
Este fichaje se suma a una serie de cambios entre los principales laboratorios de IA, como Google, OpenAI, Anthropic y Meta. Shazeer fue reincorporado por Google hace dos años para acceder a la tecnología de Character AI, y ahora cambia de aires en la carrera hacia la oferta pública inicial de OpenAI.
Implicaciones: ventaja frente a la competencia
La contratación de Ball coincide con la confrontación de Anthropic con el gobierno de EE. UU., que ordenó una prohibición de exportación de sus modelos Fable 5 y Mythos 5. Con la llegada de Ball, OpenAI refuerza su estatus como favorito de la administración, mientras su rival queda bajo presión regulatoria.