Un petrolero ruso de la flota fantasma desafía al Reino Unido en el Canal de la Mancha
El ‘Forwarder’, un petrolero sancionado por Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Europea, ha entrado en el Canal de la Mancha por primera vez desde que fuerzas británicas abordaron el ‘Smyrtos’ el pasado domingo. El buque, con bandera rusa, partió de Primorsk y navega rumbo a China, según datos de seguimiento.
Un desafío directo tras el abordaje del ‘Smyrtos’
El ‘Forwarder’, un petrolero de la llamada flota fantasma rusa, entró en el Canal de la Mancha el miércoles por la noche y navega hacia el sur. El buque fue sancionado por el Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Europea en 2025 y ha cambiado de nombre en dos ocasiones desde que el gobierno británico lo acusó de contrabandear petróleo ruso. Imágenes de satélite muestran que el ‘Forwarder’ cargó petróleo en Primorsk el 12 de junio, la refinería más grande del Mar Báltico y un centro de exportación crítico para la industria energética rusa. El buque emite su destino final como el puerto chino de Dongying.
La flota fantasma: un pilar financiero para el Kremlin
La flota fantasma, formada por cientos de petroleros antiguos y de propietarios opacos, es utilizada por Rusia para evitar las sanciones occidentales sobre las exportaciones de petróleo. Según el Ministerio de Defensa del Reino Unido, esta flota de más de 700 buques transporta el 75% del petróleo sancionado de Rusia. Estos barcos han proporcionado un apoyo vital al Kremlin, ayudando a financiar su guerra en Ucrania y mantener a flote su economía. El ‘Forwarder’ es el primer buque sancionado que entra en el Canal desde que el Royal Marines y la Agencia Nacional contra el Crimen abordaron y confiscaron el ‘Smyrtos’, que navegaba sin bandera registrada.
¿Interceptarán al ‘Forwarder’?
A pesar de que el Primer Ministro británico, Sir Keir Starmer, anunció en marzo que las fuerzas armadas británicas pueden abordar buques sancionados en sus aguas, los expertos consideran improbable una interceptación. Frederik Van Lokeren, ex oficial naval belga, señaló que abordar un buque con bandera rusa, posiblemente escoltado por un buque de guerra ruso, supondría una escalada directa. El ‘Forwarder’ porta bandera rusa, a diferencia del ‘Smyrtos’, que fue delistado por Camerún y carecía de nacionalidad, lo que daba una base legal más clara para el abordaje.
Datos de seguimiento y posible escolta militar
Los datos de seguimiento de buques muestran que un buque de guerra de la Royal Navy, el HMS Tyne, opera en el área cercana al ‘Forwarder’. Además, un alto cargo de la OTAN ha informado a BBC Verify que la fragata rusa ‘Admiral Grigorovich’ ha sido asignada para escoltar petroleros sancionados. Este buque estuvo involucrado en un incidente el martes, cuando disparó disparos de advertencia hacia un yate británico. No está claro si el ‘Admiral Grigorovich’ escolta actualmente al ‘Forwarder’. Mark Douglas, analista de Starboard Maritime Intelligence, subrayó que, a diferencia del ‘Smyrtos’, no hay información que sugiera que el ‘Forwarder’ enarbole una bandera falsa.
Antecedentes: el efecto ‘Smyrtos’ en las rutas de la flota fantasma
Tras el abordaje del ‘Smyrtos’, los datos de seguimiento mostraron que varios petroleros sancionados alteraron su rumbo para evitar el Canal de la Mancha. Muchos de estos buques están tomando una ruta alternativa alrededor de la costa oeste de Irlanda. En mayo, BBC Verify estableció que casi 200 buques de la flota fantasma habían pasado por el Canal de la Mancha desde el anuncio de Starmer, y en al menos 94 ocasiones, estos barcos entraron brevemente en aguas territoriales británicas.
Implicaciones: un acto de desafío con riesgo de escalada
La travesía del ‘Forwarder’ supone un desafía directo a la autoridad del Reino Unido y sus aliados. La decisión de Londres sobre si interceptar o no al buque definirá el alcance real de su política contra la flota fantasma. Cualquier intento de abordaje podría desencadenar un enfrentamiento directo con la marina rusa, elevando significativamente las tensiones en la región. El desenlace de este caso marcará un precedente clave en la aplicación de las sanciones internacionales contra Rusia.