Los bloqueos generan pérdidas de 2.500 millones de dólares en Bolivia
Las pérdidas acumuladas para la economía boliviana alcanzan los 2.500 millones de dólares como consecuencia de más de siete semanas de bloqueos, según la Cámara Nacional de Industrias (CNI). Restaurantes de La Paz denuncian falta de insumos y riesgo de cierre, mientras el transporte pesado alerta sobre miles de empleos amenazados.
Restaurantes paceños al borde del colapso
Juan Carlos Delgado, propietario de Hasta la Vuelta, resume el sentir del sector: “Más de cuarenta días que no nos dejan trabajar”. Daniela Gallardo, de El Pueblo del Pique, advierte que “nuestro sector gastronómico no va a poder aguantar una semana más”. Ernesto Olivares, de La Capital, asegura que algunos insumos desaparecieron del mercado y otros triplicaron su precio. Diego Benítez, de Don Limón, reconoce que mantener los precios actuales ya no es sostenible. Noel Orozco calcula que cerca del 50% de los negocios gastronómicos de La Paz y El Alto están cerrados o al borde del colapso.
Transporte pesado en emergencia logística
Silvia Quevedo, dirigente del transporte pesado, describe la situación como un “infarto logístico”. Más de 5.000 camiones permanecen detenidos en diferentes rutas del país y más de 450.000 empleos están en riesgo por la paralización de actividades vinculadas al transporte y la producción.
Plan de salvataje de la Cámara Nacional de Industrias
Hugo Siles, asesor de la CNI, estima una caída superior al 20% en las exportaciones y una reducción de entre dos y dos puntos y medio en la tasa de crecimiento económico prevista. La CNI presentó un plan de recuperación que incluye medidas de alivio tributario, facilidades crediticias y un Bono Familia de Bs 1.000 para estimular el consumo interno, además de una nueva Ley de Inversiones.
Una economía agotada tras siete semanas de conflicto
Gonzalo Morales, presidente de la CNI, afirma que “Bolivia está agotada” de los conflictos, las filas por combustible y el aumento de precios. La población ya no discute quién tiene la razón, sino cuándo será posible volver a la normalidad. Los restaurantes abren aunque faltan productos, los camioneros esperan avanzar y las empresas intentan sostener empleos mientras el margen se estrecha.
Implicaciones de la crisis prolongada
La crisis deja de ser un conflicto político para convertirse en un problema de todos. Los números se convierten en negocios cerrados, inversiones suspendidas y familias que no saben cómo llegar a fin de mes. La actividad productiva aún resiste, pero el margen se estrecha ante la incertidumbre que golpea por igual a empresas y familias.