El Club de Ginebra propone un diálogo para el futuro de Bolivia
El Club de Ginebra inicia una serie mensual en CORREO DEL SUR para abordar la crisis de confianza que atraviesa Bolivia. La entidad, representada por Jaime Ampuero, busca contribuir a una conversación nacional orientada al porvenir, reconociendo la complejidad del momento histórico actual.
Una crisis que va más allá de lo económico
El Club de Ginebra sostiene que Bolivia vive un momento histórico complejo con una crisis que no es únicamente económica. La escasez de divisas, el abastecimiento, la inflación y la incertidumbre golpean la vida cotidiana, pero el país enfrenta una crisis de confianza, de convivencia, de instituciones y de horizonte compartido. La sociedad ha dejado de creer en sus reglas, en sus autoridades y en su capacidad de escucharse.
Preguntas estratégicas para el desarrollo
La asociación plantea que Bolivia necesita organizar su reflexión alrededor de interrogantes estratégicos. Pregunta qué tipo de convivencia entre bolivianos se quiere construir y si el país desea un Estado profesional o capturado por intereses políticos. Aboga por reconstruir la confianza en las instituciones y pasar de la resignación ante la corrupción a una cultura de intolerancia social.
Un modelo de desarrollo diversificado
El Club defiende que Bolivia debe decidir si seguirá dependiendo de ciclos extractivistas o si construirá una economía basada en conocimiento, tecnología, productividad, industria, agricultura moderna, turismo sostenible y servicios. Plantea transformar recursos como el litio en tecnología, empleo calificado y bienestar durable, protegiendo la naturaleza sin renunciar al desarrollo.
Antecedentes: la creación del Club de Ginebra
El Club de Ginebra es una asociación independiente creada por profesionales bolivianos, exbecarios de la Fundación Simón I. Patiño, y amigos de Bolivia radicados en Suiza, Bolivia y otros lugares. Nació del encuentro entre bolivianos con experiencias internacionales que comprendieron que la distancia física no disminuye el compromiso con el país. Se define como un espacio apartidista, plural e independiente que fortalece tres pilares: convivencia nacional, institucionalidad democrática y desarrollo sostenible.
Implicaciones de la propuesta
El Club de Ginebra invita a Bolivia a mirar hacia adelante y superar ciclos de polarización y confrontaciones estériles. Sostiene que la crisis actual puede ser una oportunidad histórica para preguntarse con honestidad qué país se quiere ser. La entidad considera que Bolivia no está condenada al fracaso ni a repetir ciclos de dependencia extractiva y que puede construir un futuro distinto si se atreve a pensarlo con seriedad y trabajarlo con constancia.