Los bloqueos se debilitan en Bolivia tras 45 días de conflicto
La cifra de bloqueos descendió de 86 a 68 entre el viernes y el sábado, según la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC). Cochabamba continúa como epicentro con 28 cortes, principalmente en el Chapare, bastión de Evo Morales.
División en las organizaciones sociales
La medida genera división en las organizaciones sociales. Los fabriles firmaron un acuerdo con el Gobierno; los mineros asalariados desconocieron a su ejecutivo Andrés Paye; los maestros ya no se movilizan. Quedan al frente sectores campesinos.
Radicalización en el Chapare
En el trópico de Cochabamba, las seis federaciones de cocaleros decidieron continuar y reforzar los puntos de bloqueo. Convocaron a jóvenes a trasladarse hacia La Paz para endurecer las medidas. Evo Morales llamó a sus bases a no rendirse: “No vamos a rendirnos; métanse eso en la cabeza”.
Chuquisaca y Potosí reducen protestas
La suspensión de bloqueos en Chuquisaca, tras un ampliado de la Futpoch, permitió que Sucre recuperara parcialmente su conexión con Santa Cruz por Monteagudo y con Potosí y Tarija por vías alternas. El director regional de la ABC, Emir Arias, confirmó que ya no existen puntos de bloqueo en el departamento. En Potosí se registran 11 bloqueos, tras un cabildo que rechazó las medidas.
La conexión con el eje central sigue cortada
El acceso a Cochabamba y Santa Cruz por las rutas habituales permanece interrumpido por un bloqueo en Vacas. La salida de Sucre hacia Oruro por la Diagonal Jaime Mendoza es imposible; en esa zona se ha observado la presencia de personas portando fusiles Máuser.
Antecedentes: 45 días de conflicto
El conflicto social en Bolivia alcanza 45 días. Los bloqueos comenzaron como medida de presión de sectores afines a Evo Morales, que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La medida afecta el abastecimiento de alimentos y combustible en varias regiones.
Implicaciones del conflicto
Pese a la reducción en Chuquisaca y Potosí, las protestas persisten en Cochabamba y La Paz, donde se concentran los principales focos de movilización. El Gobierno gestiona el traslado de 42,5 toneladas de alimentos para hospitales de La Paz y el Alto. El expresidente Jorge Quiroga afirmó que “el miedo de Evo crece” y que “la impunidad la pagamos todos, especialmente los más pobres”.