Productores de Cochabamba se declaran en desgracia económica
La Cámara Agropecuaria de Cochabamba ha declarado una desgracia económica por los bloqueos que impiden la salida de productos. La situación afecta gravemente al sector agropecuario y a miles de familias productoras.
Situación crítica por los bloqueos en carreteras
Según el reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), Bolivia presenta 91 puntos de bloqueos. De estos, 28 se concentran en Cochabamba, 21 en La Paz, 16 en Oruro, 14 en Potosí, 9 en Chuquisaca y 3 en Santa Cruz. La ciudad de Cochabamba lleva 22 días cercada por diferentes puntos de bloqueo, según Rolando Morales, presidente de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba.
Impacto en la producción y las exportaciones
Los productores no pueden sacar sus productos a mercados como La Paz, El Alto y Santa Cruz. No se han podido concluir contratos con compradores de banana de los cinco municipios del trópico, donde trabajan 22.000 familias en la cadena bananera. Se exportaban al mes más de 15.000 toneladas y se generaban al año más de 120 millones de dólares para el Tesoro General, detalló Morales.
Pérdidas en los sectores piscícola y avícola
El sector piscícola trabaja en 23.000 piscinas que llevan 14 días sin gasolina ni diésel para oxigenarlas, lo que puede provocar una muerte masiva de peces. Además, 400 familias productoras avícolas han reportado una pérdida de 310.000 pollos que intentaron sacar este miércoles pero se lo impidieron, según Morales.
Declaración de desgracia económica y solicitud al gobierno
Morales afirmó que el término de emergencia quedó pequeño y que el departamento se ha declarado en desgracia económica con grave impacto social. El sector debe millones a la banca. Solicitarán una nota al gobierno para generar un fondo de préstamo con tasas del 0,5% o 1% a 10 o 20 años, para que el sector agropecuario y el pequeño productor puedan recuperar su economía.
Repercusión de la crisis agropecuaria en Cochabamba
La situación supone una crisis para la producción de alimentos y la economía regional. Las pérdidas afectan a miles de familias productoras y a las cadenas de suministro de Bolivia. La falta de combustible y los bloqueos impiden la actividad productiva, lo que puede agravar la disponibilidad de alimentos en los mercados del país.