Google alquila superordenadores de SpaceX por 920 millones al mes
Google pagará 920 millones de euros al mes a SpaceX durante 32 meses, hasta junio de 2029, por capacidad informática. El acuerdo asciende a 30.000 millones de dólares y se produce días antes de la salida a bolsa de SpaceX.
Acuerdo de computación entre gigantes tecnológicos
Google ha firmado un contrato para alquilar capacidad de computación a SpaceX. El pago mensual será de 920 millones de euros durante 32 meses. SpaceX opera megacentros de datos conocidos como ‘Colossus’ tras comprar xAI en febrero de 2026. El valor estimado del conjunto SpaceX/AI es de 1,25 billones de dólares.
Repercusión en la salida a bolsa de SpaceX
SpaceX prevé debutar en bolsa con una valoración superior a 1,75 billones de dólares. El acuerdo con Google podría impulsar esa cifra. SpaceX indicó en su folleto de salida a bolsa que la infraestructura de computación permite asignar y monetizar capacidad con flexibilidad.
Detalles del contrato y uso de procesadores
Google utilizará 110.000 GPU de Nvidia desplegados en centros de datos de SpaceX. El periodo de uso irá de octubre de 2026 a junio de 2029. Si SpaceX no entrega las GPU antes del 30 de septiembre de 2026, Google podrá rescindir el acuerdo o aceptarlas con tarifa reducida tras un mes de gracia.
Antecedentes y cambios en la relación Google-SpaceX
Hace cinco años, Google acordó suministrar recursos de computación a SpaceX para el servicio Starlink. Google invirtió en SpaceX en 2015, cuando la empresa valía 12.000 millones de dólares. Ahora los papeles se han invertido.
Implicaciones del acuerdo para el sector de inteligencia artificial
Google busca ampliar su capacidad para responder al aumento de demanda de inteligencia artificial de grandes clientes. SpaceX, tras la fusión con xAI, presenta estos acuerdos como prueba de que la inversión en centros de datos a gran escala da resultados. Sin embargo, la pornografía deepfake generada a través de Grok ha provocado reacciones regulatorias y demandas contra xAI, que podrían conllevar multas de hasta el 4% de la facturación anual global en el Reino Unido.