Rusia mata a 23 civiles en mayor ataque combinado contra Ucrania
Al menos 23 personas murieron y 60 resultaron heridas en un ataque ruso con 73 misiles y 656 drones contra varias ciudades ucranianas durante la noche. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó los ataques y recordó que golpear a civiles está prohibido por el derecho internacional humanitario.
Ataque masivo contra ciudades ucranianas
Rusia lanzó 73 misiles y 656 drones contra Ucrania. Los objetivos principales fueron Kiev, Dnipro, Poltava, Járkiv y Zaporiyia. Las defensas aéreas ucranianas destruyeron 40 misiles y 602 drones. En Dnipro, 12 personas murieron, entre ellas un niño de 3 años y un menor de 8. En Kiev, los refugios estaban llenos cuando comenzó el ataque tras días de falsas alarmas y advertencias de evacuación de embajadas.
Condena internacional a los ataques
Francia condenó los ataques “masivos” y “cínicos” contra la población civil. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, declaró que estos ataques continuarán “si Ucrania no está protegida” contra misiles balísticos. El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, reiteró el llamamiento a una “desescalada” que conduzca a un alto el fuego.
Estrategia rusa ante la escasez de defensas ucranianas
El presidente ruso, Vladímir Putin, intensificó la campaña aérea para aprovechar la escasez de sistemas de defensa antiaérea de EE.UU. en Ucrania. Moscú busca persuadir a los rusos de que prevalece en la guerra de cuatro años, mientras los drones ucranianos penetran cada vez más en territorio ruso y afectan a su población.
Ataque psicológico previo
Durante días, Rusia lanzó simulaciones de ataque que provocaron alarmas continuas. Muchas familias durmieron en el metro de Kiev y estacionamientos durante varias noches. Rusia advirtió a los diplomáticos extranjeros que abandonaran la capital, pero ninguna embajada reportó daños cuando el ataque real se produjo.
Repercusión en el conflicto y presión sobre Putin
Funcionarios y analistas occidentales señalan que los drones ucranianos están inmovilizando a tropas rusas en el frente y perturbando instalaciones petroleras en Rusia. Ucrania recuperó en mayo 282 km² de territorio controlado por Moscú. Los esfuerzos de paz de EE.UU. se frustraron porque Zelenski aceptó un alto el fuego, pero Putin se negó.