La CIDH insta a priorizar el diálogo en Bolivia por la crisis
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió al Gobierno y a los sectores movilizados priorizar el diálogo ante la escalada de conflictos en Bolivia desde inicios de mayo. La CIDH expresó su preocupación por las afectaciones a los derechos humanos y el alto impacto humanitario de las protestas y bloqueos de carreteras.
Llamado al diálogo entre el Gobierno y los sectores movilizados
La CIDH instó al Gobierno de Rodrigo Paz y a los sectores que exigen su renuncia a priorizar el diálogo. El organismo señaló que las protestas se desarrollan en un contexto de profunda crisis económica, polarización política y percepciones de debilitamiento de confianza entre sectores indígenas y campesinos y el Gobierno, así como de racismo estructural y sistémico.
Afectaciones graves por los bloqueos de carreteras
La CIDH reconoció que los bloqueos han provocado graves afectaciones al abastecimiento de combustibles, alimentos, oxígeno medicinal, medicamentos y otros servicios esenciales, principalmente en La Paz y El Alto. Con información de la Defensoría del Pueblo, la CIDH informó sobre siete fallecidos, incluidos cuatro por falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos y uno por disparo de arma de fuego en un operativo de desbloqueo.
Antecedentes del conflicto en Bolivia
La CIDH señaló que al menos 23 personas resultaron heridas de diversa gravedad, entre manifestantes, transeúntes y agentes policiales, y que hubo al menos 15 agresiones contra periodistas. La comisión defendió la protesta social como una expresión legítima de derechos, aunque reconoció que los bloqueos prolongados pueden generar afectaciones graves al ejercicio de otros derechos.
Implicaciones de la crisis y medidas necesarias
La CIDH indicó que tanto el Estado como los manifestantes deben adoptar medidas para evitar riesgos, como el establecimiento de corredores humanitarios para el tránsito de ambulancias, personal médico y provisiones indispensables. Las ciudades más golpeadas son La Paz, El Alto y Oruro, con protestas de sindicatos de campesinos, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del exmandatario Evo Morales que exigen la renuncia de Paz.