Cuatro pacientes se curan del extraño virus Bundibugyo en Congo
Cuatro pacientes se han recuperado del ébola en la República Democrática del Congo, según anunciaron las autoridades sanitarias. El virus Bundibugyo, una variante extraña con alta letalidad, no tiene vacuna ni tratamiento específico.
Alta médica en presencia de la OMS
Las autoridades de la RDC presentaron este domingo a cuatro pacientes de ébola recuperados. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y la asesora sanitaria del gobernador militar de Ituri, Jeanne Alasha, presenciaron el alta en el hospital Centro Médico Evangélico de Bunia. Alasha calificó la recuperación como un “mensaje de esperanza” frente al virus Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 50%.
Terapia sintomática sin vacuna
El director médico del centro, Calvin Ambitapio, explicó que los pacientes recibieron antibioticos, solución de Ringer-lactato y cloruro de sodio. “Los días 26 y 30 de mayo realizamos dos pruebas de control, que dieron negativo”, afirmó. Ambitapio añadió que “una enfermedad que no tiene tratamiento, que no tiene vacuna por el momento, pero con el tratamiento sintomático hemos logrado que los cuatro se curen”.
Visita de Tedros y conflicto armado
El director de la OMS llegó el sábado a Bunia, epicentro de la epidemia, donde se reunió con autoridades locales y trabajadores sanitarios. El viernes estuvo en Kinsasa con la primera ministra Judith Suminwa. Tedros pidió un alto el fuego en las zonas afectadas, inmersas en un conflicto entre el Ejército congoleño y grupos rebeldes, para facilitar la respuesta a la epidemia.
Contexto de la epidemia
La agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) cifró en 246 las “muertes sospechosas” por la decimoséptima epidemia de ébola en la RDC desde 1976. El virus se propagó a Uganda, con nueve contagios confirmados y una muerte por un caso importado de un congoleño.
Implicaciones del logro médico
La recuperación de estos pacientes sin vacuna ni tratamiento específico demuestra que la terapia sintomática puede ser eficaz contra el virus Bundibugyo. El caso supone un avance en el control de la epidemia, aunque persisten los desafíos del conflicto armado y más de 200 muertes sospechosas en la región.