La orden de aprehensión contra Argollo sigue vigente
La orden de aprehensión contra Mario Argollo sigue vigente, según confirmó el fiscal general del Estado. El máximo dirigente de la COB, desde la clandestinidad, condiciona su asistencia al diálogo convocado por el gobierno de Rodrigo Paz a la decisión de sus bases.
Argollo condiciona el diálogo a la decisión de las bases
El máximo ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, se pronunció desde la clandestinidad a través de un video. Afirmó que solo asistirá al diálogo si «las bases» lo deciden. «Mi persona no va a traicionar a nuestras bases», declaró, añadiendo que cualquier convocatoria debe ser decidida por ellas. Argollo advirtió que si las bases ordenan continuar la lucha, tendrán que continuar.
Repercusión del pronunciamiento
Argollo acusó al Gobierno de gobernar «a punta de decretazos» y de quitarle funciones al vicepresidente, como ejemplo de no respetar la CPE. Su declaración se produce mientras sobre él pesa una orden de aprehensión confirmada como vigente por el fiscal general del Estado, y en medio de bloqueos en El Alto que interrumpen el paso en la autopista.
Antecedentes del conflicto
El dirigente de la COB, Mario Argollo, se encuentra en la clandestinidad y sobre él pesa una orden de aprehensión. Previamente, el presidente Rodrigo Paz y los movilizados han sido instados a ceder, según declaraciones de Lara, para resolver los conflictos en el país.
Implicaciones de la postura de Argollo
La negativa condicionada de Argollo al diálogo, sumada a los bloqueos y la orden de aprehensión vigente, prolonga la tensión entre el ejecutivo de la COB y el gobierno de Rodrigo Paz. La decisión final recae en las bases de la organización, de cuyo veredicto dependerá la continuación de las movilizaciones o el inicio de las conversaciones.