Un encuentro nacional impulsa el turismo vivencial en Bolivia
El Encuentro Nacional de Rutas Turísticas y Vivenciales “Caminos que Cuentan” se celebró del 20 al 23 de mayo de 2026 en Concepción, Bolivia. Organizado por el CENTRO PARA LA PARTICIPACIÓN Y EL DESARROLLO HUMANO SOSTENIBLE (CEPAD), reunió a emprendedores, artesanos y gobiernos municipales para fortalecer un modelo turístico basado en la autenticidad local.
Una metodología basada en recursos locales
La apuesta del CEPAD consiste en identificar y poner en valor recursos locales como procesos artesanales, gastronomía o relatos mitológicos. En la actualidad, ha impulsado rutas en San José de Chiquitos, Roboré, Concepción, San Ignacio de Velasco y Tiahuanacu, y comienza a trabajar en Chuquisaca, Santiago de Chiquitos y San Xavier.
Impacto económico de las rutas
Jerome Maurice, de la Ruta SaboreArte Chiquitos, señaló que desde 2018 registraron la visita de aproximadamente 8.000 personas, de las cuales el 82% fueron turistas nacionales y el 18% extranjeros. Esto generó ingresos superiores a los 900.000 bolivianos para emprendimientos gastronómicos y artesanales. El flujo de visitantes pasó de 40-50 personas al mes a unos 400 visitantes mensuales.
Participación municipal y crecimiento
Mauricio Viera, alcalde de Concepción, destacó que la Ruta Raíces Chiquitanas recibió alrededor de 1.000 visitantes durante su primer año (2025), generando ingresos para emprendedores locales. El presidente del CEPAD, Rubens Barbery Knaudt, indicó que el turismo vivencial dinamiza economías locales todo el año y que más del 70% del empleo en el sector es ocupado por mujeres.
Encuentro como plataforma de cooperación
Durante cuatro días, los asistentes participaron en talleres, mesas de trabajo y visitas técnicas a emprendimientos de la Ruta Raíces Chiquitanas. El objetivo fue promover la cooperación horizontal entre actores y construir alianzas público-privadas para replicar el modelo en otros territorios.
Implicaciones del modelo turístico
El encuentro evidenció que el turismo vivencial permite a las comunidades convertir su patrimonio cultural y natural en una fuente sostenible de desarrollo. Además, revaloriza la identidad cultural, los saberes y sabores locales, y fortalece la cohesión del territorio, ofreciendo nuevas oportunidades comerciales y de promoción territorial.