Multa de 400 euros por poseer pornografía infantil generada con IA
Stephen Buckley, de 47 años, es el primer condenado en la República de Irlanda por posesión de material pornográfico infantil creado con inteligencia artificial. El caso fue juzgado en el tribunal de distrito de Tralee, condado de Kerry. La policía irlandesa (Garda) actuó tras una alerta del Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos.
Alerta internacional y registro domiciliario
Hace dos años, el Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos alertó a los detectives de la Unidad de Explotación Online de la Garda en Dublín sobre actividad sospechosa en el teléfono de Buckley. La Garda de Tralee obtuvo una orden y registró su domicilio en febrero de 2024. Los agentes se incautaron de varios teléfonos y hablaron con el acusado.
Imágenes y vídeos generados con IA
El análisis de los teléfonos reveló cuatro imágenes pornográficas infantiles, incluida una de una niña pequeña que había sido manipulada digitalmente mediante una aplicación. Buckley también poseía tres vídeos animados o de dibujos en los que aparecían adolescentes. El acusado se declaró culpable de todos los cargos.
Defensa y sentencia del juez
El abogado defensor, Pat Mann, indicó que Buckley no tenía condenas previas y que el asunto había tenido un efecto devastador en su cliente. Solicitó al tribunal que no registrara una condena penal, argumentando que Buckley había cooperado completamente y asistido a decenas de sesiones de asesoramiento. El juez David Waters calificó el delito de grave y consideró apropiado registrar una condena. Señaló que la descarga del material demostraba deliberación y premeditación y rechazó que la presencia de las imágenes fuera casi accidental. Condenó a Buckley a una multa de 400 euros.
Antecedentes del caso
Stephen Buckley, de 47 años, es el primer ciudadano en la República de Irlanda condenado por posesión de pornografía infantil generada mediante inteligencia artificial. La alerta inicial procedió de Estados Unidos, lo que desencadenó la intervención de la unidad especializada de la policía irlandesa.
Implicaciones de la condena
La sentencia establece un precedente judicial en la República de Irlanda sobre la posesión de material pornográfico infantil creado con inteligencia artificial. El juez consideró que la descarga del material no fue accidental y que el delito requería una condena registrada.