Brasil reduce la deforestación un 20% en 2025
La deforestación en Brasil cayó un 20% en 2025, según el informe anual de MapBiomas. El país perdió vegetación nativa equivalente a 17 parques de Sao Paulo cada día, y el Cerrado sigue siendo el bioma más deforestado por tercer año.
Avances y pérdidas en la reducción de la deforestación
El informe de MapBiomas, publicado el martes, revela que la superficie despejada en Brasil se redujo aproximadamente un 20% en 2025 en comparación con el año anterior. La cifra general enmascara pérdidas elevadas: el país perdió vegetación nativa equivalente a unos 17 parques de Ibirapuera cada día. El ritmo de la tala se ha ralentizado pero no se ha detenido.
El Cerrado continúa siendo el bioma más afectado
Por tercer año consecutivo, el Cerrado perdió más vegetación que la Amazonía. La sabana tropical es una frontera agrícola y ganadera clave. La mayor parte de la tala se produce en propiedades privadas. El Código Forestal permite a los propietarios del Cerrado despejar mucho más terreno que en la Amazonía, lo que legaliza gran parte de la pérdida y dificulta su detención mediante la aplicación de la ley.
Factores detrás de la disminución y riesgos futuros
El gobierno atribuye la caída a un mayor control, nuevas normas contra incendios y planes para frenar la tala. Monitores independientes coinciden en que la tendencia es real. Sin embargo, el estatus del Cerrado es una advertencia: al estar gran parte de la tala autorizada, las cifras pueden revertirse si aumentan los precios de las materias primas. Los activistas piden una mayor protección para la sabana, que almacena carbono y alimenta ríos.
Antecedentes de la deforestación en Brasil
El informe anual de MapBiomas, una red de investigación que rastrea el uso del suelo, mide la deforestación en todo Brasil. El Cerrado es el principal motor de la producción mundial de soja y carne de vacuno, y su salud afecta al suministro global de alimentos y a los objetivos climáticos.
Implicaciones de los datos de 2025
La reducción de la deforestación en 2025 supone un avance, pero el informe subraya que el país sigue perdiendo una superficie extensa de vegetación nativa. La legalidad de la tala en el Cerrado plantea un desafío para las políticas ambientales. El destino de la sabana condiciona los precios mundiales de los alimentos y el cumplimiento de las metas climáticas.