Bélgica investiga a mohelim por circuncisión sin licencia
La Justicia belga investiga a dos mohelim tras la denuncia de varios rabinos por realizar circuncisiones rituales sin la licencia médica exigida por la ley sanitaria belga.
Investigación judicial contra mohelim en Amberes
La Fiscalía de Amberes acusa a dos mohelim de realizar circuncisiones en recién nacidos sin la cualificación médica necesaria. La ley belga obliga a que cualquier procedimiento médico, incluida la circuncisión ritual, sea realizado por un profesional sanitario cualificado. Para la Fiscalía, la práctica sin autorización constituye daño corporal a menores y es ilegal.
Denuncia originada por rabinos y reacción internacional
La investigación comenzó hace un año tras una denuncia de varios rabinos. El embajador de Estados Unidos en Bélgica, Bill White, acusó al país de antisemitismo y pidió paralizar el proceso. El canciller israelí Gideon Saar calificó el proceso de vergonzoso. La cancillería belga respondió convocando al embajador y calificando sus acusaciones de injerencia en un proceso judicial independiente.
Contexto legal y conflicto con la libertad religiosa
La legislación sanitaria belga exige que la circuncisión se realice dentro del marco legal. Ningún país europeo prohíbe la circuncisión ritual judía, aunque en Bélgica choca con la ley sanitaria. La comunidad judía del país teme que el caso lleve a la prohibición total y asegura que llevan siglos practicándola de forma segura. La Asociación Judía Europea pidió a la Comisión Europea que reafirme el compromiso con la libertad religiosa, aunque la UE no tiene competencias en la materia.
Implicaciones del caso para la comunidad judía
La Asociación Judía Europea considera que estas investigaciones fomentan el antisemitismo y hacen que los judíos belgas se sientan menos seguros. Las autoridades belgas afirman que solo piden cumplir la ley para proteger a la infancia y recuerdan que la denuncia provino de un rabino.