Bloqueadores queman oficinas de la Aduana y un vehículo oficial en Achica Arriba
Las oficinas de la Aduana Nacional de Bolivia (ANB) en Achica Arriba fueron saqueadas e incendiadas por bloqueadores, que también atacaron un vehículo del Ministerio de Gobierno que transportaba a periodistas. Los hechos ocurrieron el 23 de mayo de 2026 tras el paso de la caravana humanitaria ‘Banderas blancas’.
Asalto a la Aduana tras el paso de la caravana humanitaria
Un grupo de bloqueadores tomó por la fuerza las instalaciones del Punto de Inspección de la Aduana Nacional de Bolivia (PIA) en Achica Arriba. Los asaltantes saquearon el recinto y sacaron muebles, equipos de computación y otros enseres, que apilaron en la vía y prendieron fuego. La ANB emitió un comunicado que rechaza estos actos vandálicos y los califica de atentado contra bienes del Estado.
Ataque a periodistas y a un minibús en el cruce Layuri
Minutos antes del incendio, los bloqueadores atacaron al vehículo del Ministerio de Gobierno en el que viajaban periodistas. Estos lograron salvar sus vidas y escapar de la emboscada, pero perdieron todos sus equipos dentro de la vagoneta. Además, a la altura del cruce Layuri, otro grupo atacó y quemó un vehículo de servicio público tipo minibús que circulaba por el lugar.
Emboscada a la caravana ‘Banderas blancas’
La caravana humanitaria, liderada por el ministro de Obras Públicas Mauricio Zamora, fue emboscada por bloqueadores que lanzaron piedras y disparos de explosivos. La Policía respondió con gases lacrimógenos para dispersar a los atacantes. El corredor humanitario fue activado para permitir el paso de vehículos cisternas con combustible, camiones con alimentos, oxígeno medicinal y otros insumos retenidos por más de 20 días.
Repercusión de los ataques contra bienes públicos
Los ataques no solo destruyeron oficinas y vehículos, sino que ponen en riesgo la seguridad de servidores públicos y afectan el normal desarrollo de las operaciones aduaneras, según la ANB. Los bloqueadores desaparecieron tras el incendio mientras el fuego consumía el recinto y un humo negro y espeso salía por puertas y ventanas destruidas.