Una explosión de gas en China deja 82 muertos
82 personas fallecieron por una explosión de gas en la mina de carbón de Liushenyu, en la provincia de Shanxi, al norte de China. El accidente ocurrió el viernes por la tarde, cuando 247 trabajadores se encontraban en el yacimiento, ubicado en la localidad de Liushenyu, condado de Qinyuan.
Balance de víctimas y operativo de rescate
El alcalde de Changzhi, Chen Xiangyang, informó de 82 muertos, dos personas desaparecidas y 128 heridos hospitalizados. La cifra de fallecidos fue revisada a la baja desde un primer balance de 90. Casi 350 efectivos de emergencias se desplazaron al lugar. Un total de 123 personas requirieron ingreso hospitalario y cuatro se encuentran en estado crítico.
Testimonio de un superviviente
El minero herido Wang Yong declaró a CCTV que vio una nube de humo con olor a azufre, que varios compañeros se ahogaron y que él permaneció inconsciente en el suelo durante una hora antes de despertar y salir de la mina con otros trabajadores.
Reacción del Gobierno chino
Las autoridades prometieron una investigación rigurosa y castigos severos contra las actividades ilegales en el sector minero, según la agencia Xinhua. El presidente Xi Jinping ordenó movilizar todos los medios para atender a los heridos y solicitó investigaciones exhaustivas para prevenir accidentes graves. Una persona responsable de la empresa fue puesta bajo control de acuerdo con la ley.
Antecedentes: el peor desastre minero en 17 años
Este siniestro es el peor desastre en una mina en China desde 2009, cuando una explosión mató a 108 trabajadores en la provincia de Heilongjiang. En la mina Liushenyu se habían registrado niveles de monóxido de carbono que superaban los límites.
Implicaciones del suceso
El gobierno ha ordenado actuar duramente contra las actividades ilegales en el sector minero y ha puesto el foco en la seguridad laboral. La explosión, ocurrida en la provincia de Shanxi, un centro neurálgico de la extracción de carbón, evidencia la persistencia de accidentes graves en un sector donde los protocolos de seguridad suelen ser laxos.