Refuerzan seguridad en carretera Cochabamba-Oruro tras 22 días de protestas
Un fuerte contingente policial y militar se ha desplegado en la ruta que une Cochabamba con Oruro para impedir nuevos bloqueos. La medida responde a la jornada de desbloqueo del jueves en la zona de Parotani y al cumplimiento de 22 días de protestas en Bolivia.
Policía y Ejército custodian la vía
Los efectivos se han instalado en lugares estratégicos del valle bajo para resguardar la integridad de personas y vehículos. Además, realizan controles y requisan motorizados para evitar el traslado de artefactos explosivos. La presencia de los uniformados busca que no se corte la transitabilidad en la carretera.
Bloqueadores usaron dinamita contra la carretera
La pasada jornada, los uniformados intervinieron tras la denuncia de que bloqueadores detonaban dinamita desde lo alto de los cerros para hacer caer piedras sobre la vía. La Policía y las Fuerzas Armadas despejaron la carretera y detuvieron a al menos 11 personas. Esta situación generó preocupación entre los conductores por el riesgo de ser impactados por rocas.
Desbloqueo también en Sacaba
En otro sector del departamento, efectivos policiales llegaron al municipio de Sacaba para desbloquear la vía. Los uniformados retiraron piedras, palos y escombros de la avenida Villazón y el sector de Huayllani para restablecer la circulación vehicular. Se prevé que tanto policías como militares continúen en estos puntos para evitar que se reinstalen las medidas de presión.
Contexto de las protestas en Bolivia
El Gobierno ha convocado a una conferencia de prensa para este viernes, al cumplirse 22 días de protestas en Bolivia. El presidente del TSJ ha pedido agotar las vías de diálogo para pacificar al país. Paralelamente, familias duermen en puertas de Emapa por el precio del pollo y se registran protestas por el costo de los alimentos.
Implicaciones de la militarización de la ruta
El refuerzo de la presencia policial y militar en la carretera Cochabamba-Oruro busca garantizar la libre transitabilidad y evitar nuevos bloqueos que afecten el abastecimiento. La detención de bloqueadores y el uso de explosivos reflejan la tensión en las protestas, mientras el diálogo se presenta como vía para la pacificación del país.