Harry y Meghan planean regreso a Reino Unido para 2027
Los duques de Sussex se preparan para regresar a Gran Bretaña con sus hijos durante los Juegos Invictus en Birmingham, del 10 al 17 de julio de 2027, y han invitado al rey Carlos a presidir la ceremonia.
La invitación al rey Carlos
Harry y Meghan quieren que sus hijos, los príncipes Archie y Lilibet, conozcan y frecuenten a su abuelo, el rey, quien solo los ha visto una vez desde que se mudaron a Canadá y luego a California. También desean que sus primos, los hijos de William, los conozcan, aunque esto será más difícil. Harry sugirió que lo invitarán a Sandringham por una semana, pero no ha recibido respuesta.
El conflicto familiar
La crisis comenzó con la entrevista en Oprah Winfrey, donde acusaron a la Familia Real de comentarios racistas sobre sus hijos, y se agravó con la biografía de Harry, donde no tuvo piedad con Camilla, a quien considera responsable del divorcio de sus padres. Su hermano, el príncipe William, lo ha borrado de su agenda, ya que fue su esposa Catherine quien preguntó al rey Carlos cuál sería el color de los hijos de Harry, que son pelirrojos como su padre.
La mediación de Theo Rycroft
El segundo secretario del rey, Theo Rycroft, considera que esta disfuncionalidad familiar angustia al soberano, aparentemente enfermo de cáncer de vejiga. Rycroft, artífice de la visita del rey a Estados Unidos, desearía reconstruir el vínculo familiar, hoy demolido, para que el soberano pueda disfrutar de un reencuentro con su hijo, sus nietos y Meghan.
Antecedentes: la salida de la Familia Real
Con la partida de Harry de la Familia Real, la cumbre de Sandringham, donde le retiraron sus títulos y condecoraciones de veterano de guerra en Afganistán, llegó el ajuste de cuentas. Menos de dos años después de su boda en 2018, Harry y Meghan renunciaron a sus funciones reales y se mudaron a California.
Implicaciones del posible reencuentro
El tono hacia los Sussex está cambiando en algunos tabloides como el Mirror y The Times. Rycroft, nuevo en el cargo, busca reconstruir el vínculo familiar para que el soberano pueda disfrutar de un reencuentro con su hijo, sus nietos y Meghan, diabolizada por los tabloides británicos.