Mineros hostigan a la Policía mientras líderes negocian en Palacio
Unos 10.000 mineros cooperativistas llegaron a La Paz. Este 14 de mayo de 2026, mientras un grupo de 100 dirigentes negocia en Palacio de Gobierno, sus compañeros hostigan a la Policía con dinamita en la plaza Murillo. La marcha se ha convertido en una manifestación violenta que busca el derrocamiento del Gobierno de Rodrigo Paz, bajo la consigna “hasta que caiga”.
Negociación en Palacio y violencia en las calles
Los mineros cooperativistas tienen actitudes contradictorias. Mientras 100 dirigentes ingresaron a Palacio de Gobierno para negociar con las autoridades, sus compañeros hostigan a la Policía con el uso de dinamita en cercanías de la plaza Murillo. La marcha dejó de ser pacífica para convertirse en una manifestación violenta que busca el derrocamiento del Gobierno de Rodrigo Paz. La principal consigna es “hasta que caiga”. Sin embargo, sus dirigentes participan de la reunión convocada por el propio Gobierno.
Los pedidos iniciales de los mineros
Unos 10.000 cooperativistas mineros llegaron hasta la sede de Gobierno con una agenda que no incluía la renuncia del presidente. Ellos pedían el reconocimiento de una sola federación de cooperativas, Fencomin, y desconocer a la otra federación que se está formando, Fecmabol. Los otros pedidos eran la provisión de material explosivo para sus labores y la asignación de nuevas áreas de trabajo.
El origen del conflicto y las acusaciones
El 23 de abril, los cooperativistas llegaron a Palacio para negociar con el Gobierno, pero el presidente Paz no pudo asistir. Los mineros calificaron como una “humillación” esa ausencia y amenazaron al Gobierno. El 12 de mayo, los dirigentes de Fedecomin La Paz instruyeron una marcha sobre La Paz para protestar. El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, calificó como “marcha VIP” de evistas, lo que provocó una mayor molestia en los mineros.
Implicaciones de la doble estrategia minera
La situación muestra una contradicción interna en el movimiento minero: mientras los dirigentes negocian en Palacio, la base social ejerce presión violenta en las calles. La reunión en Palacio de Gobierno, convocada por el propio Ejecutivo, busca contener la escalada del conflicto, mientras la Policía es hostigada con dinamita en la plaza Murillo.