Rodríguez aplica reforma económica china sin apertura política
Delcy Rodríguez ha ejecutado 13 cambios ministeriales en cuatro meses tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026. La presidenta interina ha reabierto los sectores de hidrocarburos y minería a la inversión privada, ha disuelto el centro de coordinación de inteligencia y ha firmado una ley de amnistía que liberó a más de 2.200 detenidos.
El modelo chino como guía de la transición
Analistas políticos venezolanos como Benigno Alarcón y el colectivo Laboratorio de Paz han definido el enfoque de Rodríguez como una transición al estilo chino. La presidenta prioriza la liberalización económica mientras mantiene el control político a través del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Esta estrategia contrasta con el modelo soviético de 1991, que colapsó al abrir economía y política de forma simultánea.
Los cambios visibles en el gabinete y el ejército
Rodríguez ha reemplazado a 13 de 32 ministros e incluyó a Freddy Ñáñez en Ecosocialismo y Aníbal Coronado en Transporte. El Vladimir Padrino López, ministro de Defensa durante once años y con una recompensa de 25 millones de dólares por narcotráfico, fue destituido en marzo y reasignado a Agricultura. Su sustituto, Gustavo González López, mantiene sanciones de Estados Unidos.
La supervisión explícita de Washington
El Departamento del Tesoro emitió al menos 12 licencias entre enero y marzo de 2026 que autorizan sectores económicos bajo supervisión estadounidense. Las sanciones personales contra Rodríguez fueron levantadas el 2 de abril. Los ingresos petroleros se canalizan a cuentas controladas por el Tesoro y cualquier acuerdo con China, Rusia o Irán requiere aprobación previa de Washington.
Lo que no ha cambiado: el aparato del PSUV
El PSUV retiene el control de la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo, el Consejo Nacional Electoral, la policía y el ejército. Los gobernadores del PSUV dirigen 23 de los 24 estados federales. La ley de amnistía ha liberado a más de 2.200 detenidos pero aproximadamente 500 presos políticos siguen encarcelados; la ley ha sido «devuelta en silencio para revisión».
Antecedentes: la captura de Maduro y el vacío de poder
El 3 de enero de 2026, fuerzas especiales de Estados Unidos capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores en Caracas. En 24 horas, Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina bajo el marco de sucesión constitucional. No convocó elecciones, no indultó a líderes opositores y no invitó a María Corina Machado a un gobierno de transición. Cambió la Guardia Presidencial y reemplazó al comandante militar principal.
Implicaciones: una nueva arquitectura de control
La administración Trump ha priorizado la apertura económica y el flujo petrolero sobre la legitimidad democrática. María Corina Machado, Nobel de la Paz 2024, ha quedado al margen de las decisiones y Trump le ha pedido retrasar su regreso a Venezuela. El modelo que emerge es una reconfiguración del autoritarismo que mantiene el control político del PSUV mientras abre canales económicos a inversores internacionales.