Maestros rurales bolivianos convocan paro nacional de 72 horas
El Magisterio Rural de Bolivia ha declarado un paro nacional movilizado de 72 horas para los días 18, 19 y 20 de mayo de 2026. La medida incluye marchas, bloqueos de avenidas y carreteras, y la toma pacífica de instituciones educativas para presionar al Ministerio de Educación.
Movilizaciones y demandas del Magisterio Rural
El Comité Nacional de Movilizaciones, en coordinación con la Confederación Nacional de Maestros en Educación Rural de Bolivia, emitió un instructivo basado en las resoluciones de la COB. El pliego petitorio exige incremento salarial, pago de la deuda histórica y la restitución de los subsidios de zona y de frontera, cuyo cercenamiento califican de ilegal y arbitrario.
Llamado a federaciones departamentales
El comunicado pide a las federaciones departamentales y regionales aplicar las mejores estrategias de lucha para que el gobierno nacional responda favorablemente a sus demandas. La movilización busca que el Ministerio de Educación atienda el pliego petitorio a nivel nacional.
Advertencias del gobierno y la policía
El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, anunció que la institución intervendrá en todos los puntos de bloqueo. Confirmó una coordinación constante con las Fuerzas Armadas para apoyar en sus tareas constitucionales, comenzando por la carretera La Paz-Caranavi.
Posición del Ministerio Público
El fiscal General del Estado, Róger Mariaca, advirtió que se procesará penal y civilmente a quienes atenten contra la paz social, la institucionalidad democrática y la seguridad de la población.
Contexto de las protestas rurales
El Magisterio Rural de Bolivia, afiliado a la COB, anunció las movilizaciones para la semana del 18 al 20 de mayo a través de un comunicado difundido el miércoles 13 de mayo de 2026. El instructivo establece paros, marchas y bloqueos en calles, avenidas y carreteras del país.
Implicaciones de la movilización docente
El paro y los bloqueos anunciados por los maestros rurales, junto con la amenaza de intervención policial y procesamientos penales, generan un escenario de tensión social en Bolivia. La negativa del gobierno a ceder ante los bloqueos y la advertencia de la fiscalía indican un conflicto que podría intensificarse si no se alcanza un acuerdo.