Bloqueos y protestas agravan la tensión política en Bolivia
La Paz enfrenta una creciente crisis social por bloqueos, marchas y amenazas de cercos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, mientras el Gobierno busca el diálogo. La jornada del 12 de mayo de 2026 estuvo marcada por la incertidumbre y la tensión social.
Expansión de las movilizaciones
La Central Obrera Boliviana (COB) emitió un instructivo para masificar el bloqueo que ya lleva más de una semana, justificando que «las demandas del pueblo no fueron atendidas». La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb) se sumó a la convocatoria, exigiendo una presencia «masiva, activa, revolucionaria y combativa».
Objetivo de las protestas
El dirigente campesino Jerson Murillo confirmó la salida de una marcha desde Caracollo hacia la sede de Gobierno para «tomar la ciudad de La Paz» y exigir la renuncia del presidente y sus ministros. La ejecutiva de las ‘bartolinas’, Juliana Tórrez, descartó el diálogo, y el dirigente del Conamaq, Teodoro Mamani, advirtió sobre bloqueos indefinidos de carreteras.
Respuesta del Ejecutivo y reacciones
El presidente Rodrigo Paz convocó al diálogo y defendió que las nuevas leyes serán socializadas. Sin embargo, el dirigente del transporte pesado, Juan Yujra, pidió usar la fuerza pública para desbloquear, mientras el pastor Luis Aruquipa y el presidente cívico Stello Cochamanidis exigieron «mano dura». Desde el Transporte Libre de La Paz, Limber Tancara solicitó priorizar el diálogo.
Antecedentes del conflicto
La crisis se agravó pese a la desactivación de dos focos de conflicto vinculados a la Ley 1720 y al paro del Magisterio. Los sectores movilizados, presuntamente alineados con el «evismo», mantienen sus demandas contra el gobierno de Rodrigo Paz.
Implicaciones de la crisis
El mandatario sostuvo que las medidas de presión agravan el alza de precios, el desabastecimiento de combustibles y la pérdida de empleos. La tensión amenaza con intensificarse en distintas regiones del país mientras el Ejecutivo insiste en la reconciliación.