Rodrigo Paz cumple seis meses en Bolivia con crisis y protestas
Rodrigo Paz Pereira cumple medio año en la Presidencia de Bolivia con problemas en hidrocarburos e intentos de resolver la crisis económica, resistidos por sectores sindicales que han pedido su renuncia. Tomó juramento el 8 de noviembre de 2025 en medio de desabastecimiento de combustibles, falta de dólares y elevada inflación.
Medidas económicas y previsiones negativas
Paz impulsó la búsqueda de financiación externa, el retiro de la subvención a los combustibles y un recorte del gasto público de 585 millones de dólares. El objetivo fue restituir la liquidez de dólares. En el Presupuesto General del Estado Reformulado (PGE) se proyecta una inflación de 14 % para 2026, frente al 20 % de 2025, y un déficit fiscal de 9 %. El Gobierno estima un crecimiento cercano al 1 %, mientras que el FMI y el BM prevén caídas del 3,3 % y 3,2 %.
Crisis de combustibles y cambio en YPFB
El mayor problema fue la venta de gasolina en mal estado, que provocó huelgas de transportistas. El conflicto costó el puesto al ministro de Hidrocarburos. La estatal YPFB ha tenido tres presidentes en seis meses y ha estado envuelta en denuncias de corrupción de gestiones anteriores. El Gobierno ofreció una disculpa y aseguró que el problema se está resolviendo.
Tensión con sindicatos y la COB
Paz se rodeó de colaboradores técnicos, distanciándose de organizaciones sociales y sindicatos afines a los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce. La Central Obrera Boliviana (COB) realizó una huelga contra el retiro de la subvención a los combustibles y exige un aumento salarial del 20 %. El Ejecutivo descartó concederlo y propuso acuerdos basados en proyectos productivos. La COB convocó a una huelga indefinida, calificada por el Gobierno como un intento desestabilizador para recuperar el espacio político perdido.
Contexto: un país en crisis antes de su llegada
Rodrigo Paz tomó juramento el 8 de noviembre de 2025 en medio de una crisis económica marcada por el desabastecimiento de combustibles, la falta de dólares y una elevada inflación. La falta de divisas afectaba al país desde principios de 2023, durante el Gobierno de Arce.
Estabilización relativa y próxima etapa
El Gobierno asegura haber estabilizado el país sin un alto costo social y haber iniciado la devolución de ahorros en dólares de forma progresiva. Se mantiene un tipo de cambio oficial de 6,96 bolivianos por dólar y otro referencial que alcanzó los 10 bolivianos para frenar la especulación. Paz llamó a una nueva etapa con un gran encuentro nacional para delinear una agenda de desarrollo.