Zamora denuncia proceso de desestabilización y critica financiación de marchas
Mauricio Zamora afirmó que el país atraviesa un proceso de desestabilización mediante movilizaciones. El ministro de Obras Públicas coincidió con un diputado opositor y pidió a las organizaciones contribuir a la reconstrucción del país.
La acusación sobre el origen de los recursos
El ministro Mauricio Zamora declaró que en el país se desarrolla un “proceso de desestabilización” y lamentó que esta “receta” se haya normalizado a través de movilizaciones de distintos sectores. La autoridad fue consultada sobre las declaraciones del diputado Édgar Zegarra, quien denunció en el hemiciclo un presunto “golpe de Estado” gestado desde el Chapare y financiado por el “narcoterrorismo”.
Coincidencia con la oposición
Zamora señaló que coincide con parte del planteamiento del diputado, al considerar que las movilizaciones requieren recursos económicos. Según explicó, “para movilizar gente del Chapare y de otras zonas, necesitas pagar transporte, comida, viáticos”. El ministro afirmó que “aquí se mueve mucha plata” y que “le da la razón al diputado”.
La mecánica de las movilizaciones
El ministro explicó que el supuesto proceso de desestabilización se manifiesta mediante marchas que avanzan de forma progresiva, en un efecto dominó donde inicialmente participa un sector y luego se suman otros. La autoridad instó a poner fin a esta dinámica y exhortó a las organizaciones sociales a contribuir a la reconstrucción del país en lugar de profundizar los conflictos.
El contexto de los beneficios estatales
Zamora cuestionó el comportamiento de algunos sectores, señalando que fueron “malacostumbrados” durante periodos de bonanza económica, cuando —según dijo— se les otorgaban instituciones, obras y otros beneficios desde el Estado.
Implicaciones de la denuncia
Las declaraciones del ministro Mauricio Zamora sitúan a las organizaciones sociales como actores que aplican presión mediante movilizaciones, y al Gobierno como una institución que busca reconstruir el país. La acusación de un proceso de desestabilización implica que la lógica de movilizaciones afecta a la gobernabilidad y al desarrollo nacional.