Oviedo culpa a un teniente por el caso de las 32 maletas
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, responsabilizó al teniente Marvin Manzaneda por el escándalo de las 32 maletas. La Asamblea Legislativa aprobó su informe con un voto de confianza, pese a las críticas de diputados que lo calificaron de insuficiente y contradictorio.
El ministro señala a Manzaneda por omisión ilegal
Oviedo afirmó que Manzaneda actuó de manera ilegal al no reportar la llegada del equipaje el 29 de noviembre de 2025. El teniente, entonces miembro del Grupo Especial de Casos Especiales (GICE) en Santa Cruz, recibió información de agentes del exterior pero no la transmitió. Oviedo remitió el caso al Ministerio Público, que abrió una investigación. El teniente ahora pertenece a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN).
Imputados y detenidos en el caso
Manzaneda y el capitán Cristhian Rodríguez fueron imputados por incumplimiento de deberes. El capitán, ayudante de órdenes del ministro, fue denunciado pese a que Oviedo señaló que no tenía obligación de transmitir información extraoficial. Hay siete personas detenidas, entre ellas el juez Herbert Zeballos y la exdiputada Laura Rojas.
La Asamblea aprueba el informe con críticas
Oviedo expuso videos y documentos, pero diputados como Sandra Rivero (PDC) dijeron que reveló no tomar decisiones y limitarse a consultar. Rafael López criticó que se desgastara la relevancia de las interpelaciones. Pese a ello, la mayoría de los parlamentarios votó por el orden del día, dando un voto de confianza al ministro y evitando la censura.
Antecedentes del caso: una alerta ignorada
El 29 de noviembre de 2025, Manzaneda recibió información sobre las maletas y llamó al capitán Rodríguez para consultar, pero sin reporte oficial. Manzaneda justificó su omisión señalando que el exjefe del GICE y dos familiares tenían antecedentes de narcotráfico. Oviedo los denunció tras los informes del 10 y 13 de febrero de 2026.
Implicaciones de la votación: confianza sin cambios
La aprobación del informe despeja la censura inmediata contra Oviedo, aunque el caso sigue en investigación. Las críticas de los diputados reflejan división en la Asamblea sobre la gestión del escándalo. La comisión especial para el caso continúa su trabajo.