La COB convoca paro indefinido y sectores clave lo rechazan
El paro general indefinido movilizado anunciado por la Central Obrera Boliviana (COB) tras su cabildo en El Alto ha sido rechazado por el transporte pesado, transporte libre, gremiales, plataformas ciudadanas y el Comité pro Santa Cruz.
Sectores productivos se desmarcan de la protesta
La convocatoria de la COB, resuelta el 1 de mayo, fue rechazada por Pedro Quispe (transporte pesado), Juan Yujra (transporte pesado en Santa Cruz), César Gonzales y Toño Siñani (gremiales) y Stello Cochamanidis (Comité pro Santa Cruz). Los dirigentes cuestionan la legitimidad y el carácter político de la medida. Gonzales afirmó que el paro “no es una medida en defensa del trabajador”, sino una acción de presión política. Yujra acusó a la COB de guardar silencio durante conflictos anteriores y movilizarse ahora por intereses particulares.
Normalidad y críticas desde Santa Cruz
Durante el sábado predominó la normalidad en carreteras y terminales, sin reportes de bloqueos. El cabildo cobista, encabezado por Mario Argollo, no superó los 7.000 asistentes según reportes de prensa. El presidente del Comité pro Santa Cruz aseguró que el país requiere producción y estabilidad, no bloqueos.
Posturas enfrentadas sobre la representatividad de la COB
Mario Argollo advirtió que si el Gobierno no atiende sus demandas “tiene que dar un paso al costado”. Andrés Paye, dirigente minero de la COB, negó que el pedido de salida de Rodrigo Paz sea conspirativo y afirmó que solo habría conspiración si se intentara desestabilizar a un Gobierno que gestionara correctamente.
Rechazo de representantes gremiales y del transporte
Toño Siñani desconoció a la COB como representante de los trabajadores, acusándola de priorizar intereses personales. César Gonzales señaló que millones de trabajadores informales sostienen la economía sin seguro ni beneficios, mientras la dirigencia cobista busca conflicto para preservar cuotas de poder.
Implicaciones de la fractura sindical
La negativa de sectores productivos y sociales a secundar el paro evidencia una pérdida de representatividad de la COB. La medida radical de la entidad matriz, históricamente aliada al oficialismo, no logra respaldo nacional real y es vista como ajena a las necesidades de los trabajadores. El conflicto refleja una fractura entre la dirigencia cobista y los sectores que sostienen la economía.