Detenido colombiano por vigilar al piloto asesinado en Santa Cruz
El colombiano Elkin Deivi Bravo Omen fue enviado a la cárcel de Palmasola por 180 días tras ser acusado de vigilar al piloto José Pedro Rojas Velasco, alias ‘Pepa’, antes de su asesinato el pasado domingo en una competencia automovilística en Nueva Santa Cruz.
Rol de vigilancia durante semanas
La Fiscalía demostró la “probabilidad de autoría” del imputado. El fiscal Luis Alba indicó que el acusado realizó tareas de seguimiento y vigilancia durante al menos dos semanas. El principal elemento probatorio fueron registros extraídos de su teléfono celular que evidencian el seguimiento a la víctima. Elkin Deivi Bravo Omen habría recibido alrededor de 27.000 bolivianos por recopilar información sobre los desplazamientos de ‘Pepa’, presuntamente enviada a terceros para ejecutar el ataque.
Detención e investigaciones en curso
El acusado fue capturado tras un operativo policial basado en el análisis de su dispositivo móvil. Encontraron conversaciones, fotografías y registros de pagos que lo vinculan con el caso. Aunque el implicado reconoció inicialmente la vigilancia, posteriormente negó participación directa en el crimen. La Fiscalía continúa recolectando declaraciones testificales para identificar a los autores materiales e intelectuales, sin descartar más implicados.
Crimen vinculado al entorno de Marset
El asesinato de ‘Pepa’ ocurrió durante una competencia automovilística en la zona de Nueva Santa Cruz, donde fue interceptado y atacado por sicarios armados. El hecho se investiga como un crimen planificado con posibles vínculos a estructuras del crimen organizado. El caso se enmarca en una serie de hechos violentos en Santa Cruz que las autoridades asocian a disputas internas dentro de organizaciones criminales, en medio de operativos para desarticular estas redes.
Implicaciones judiciales del caso
La detención preventiva de 180 días en Palmasola permite avanzar en la investigación mientras la Fiscalía busca esclarecer la planificación del ataque. El caso refuerza la línea de investigación sobre la pugna por la banda de Marset como posible móvil del crimen, según reportes de la Policía. Las autoridades no descartan que el colombiano actuara como parte de una red de vigilancia contratada para facilitar el asesinato.