El bloqueo de EE. UU. amenaza con paralizar la producción petrolera de Irán en dos semanas
Irán podría verse obligado a reducir drásticamente o cesar la producción en algunos de sus pozos en aproximadamente dos semanas por el bloqueo estadounidense, según los expertos. El país no puede exportar su crudo ni almacenarlo, lo que amenaza su economía y el suministro energético global.
La producción iraní, al borde del colapso por la falta de almacenamiento
Irán bombeaba más de tres millones de barriles de crudo al día antes de la guerra, pero desde el inicio del bloqueo estadounidense el 13 de abril, los barcos no pueden zarpar. La firma Kpler cree que a Teherán le queda capacidad para almacenar el equivalente a unas dos semanas de producción. Wood Mackenzie estima que el país se quedará sin espacio en tres semanas. Una vez detenida, la producción de los envejecidos pozos podría no reanudarse fácilmente.
Presión financiera y operativa sobre el régimen iraní
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, afirmó que «la envejecida industria petrolera de Irán está empezando a cerrar producción gracias al BLOQUEO». Miad Maleki, exexperto en sanciones del Tesoro, señaló que el liderazgo iraní se resiste a cerrar pozos porque «no volverán a funcionar de golpe». La televisora estatal iraní ha discutido la posibilidad de una crisis de almacenamiento de crudo.
Contexto histórico de la industria petrolera iraní
Desde que se encontró petróleo en 1908, la industria ha estado ligada a la política regional. La nacionalización de los campos desencadenó el golpe de Estado de 1953, respaldado por la CIA, y la Revolución Islámica de 1979, que redujo la producción de 6 millones a 1,5 millones de barriles diarios. La infraestructura nunca se recuperó y envejeció por décadas de sanciones internacionales.
Implicaciones para el régimen y la economía global
El bloqueo reduce las divisas fuertes que entran a la economía iraní, golpeada por la guerra y las sanciones. Además, con menos petroleros transportando crudo iraní, los efectos del bloqueo del estrecho de Ormuz provocan escasez de combustible para aviones y aumento de los precios de la gasolina en todo el mundo. Maleki advirtió que los trabajadores del sector podrían perder sus empleos y causar nuevas movilizaciones, lo que afectaría a «las provincias más estratégicas de Irán y a la industria más estratégica».