El exministro Ríos ve «inminente» el alza de combustibles a precio internacional
El ajuste del precio de los combustibles en Bolivia a niveles del mercado internacional es “inminente”, según el exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos, quien señaló que el Gobierno no puede postergar más esa nivelación. En diciembre de 2025 se levantó la subvención a los hidrocarburos.
Una decisión necesaria para evitar el desabastecimiento
Ríos afirmó que “es una decisión inminente que tiene que tomar el Gobierno” y que Bolivia debe acostumbrarse a comprar combustibles al precio internacional. El experto advirtió que la alternativa es el desabastecimiento, que afectaría a transportistas y a la cadena productiva.
Los nuevos precios previstos
Con el posible reajuste, la gasolina especial podría alcanzar al menos 14 bolivianos por litro y el diésel hasta 18 bolivianos. Ríos consideró que la medida debería aplicarse en junio de 2026, cuando está prevista la revisión de los precios por parte del Gobierno. El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, reveló que el Estado continúa subvencionando los combustibles en hasta un 10% debido al conflicto bélico en Medio Oriente.
El respaldo del sector empresarial
El presidente de la CADINPAZ, José Iriarte, respaldó la propuesta al considerar que es preferible un combustible caro a continuar con el desabastecimiento y el contrabando. “La situación es compleja. Seguro eso provocará una mayor inflación, pero ¿Qué es mejor: tener combustible caro o no tener?”, manifestó Iriarte.
Un problema estructural
Ríos sostuvo que “este es un problema estructural de Bolivia” y que la crisis no se soluciona con cambios de ministros ni de presidentes, sino con sacrificio, ya que en 20 años se han dilapidado los recursos energéticos y los dólares que tenía el país.
Implicaciones de la nivelación de precios
La subida de los combustibles al precio internacional implicaría un incremento significativo en los carburantes, que fluctuará conforme al comportamiento del mercado. El exministro advierte que el rechazo de los sectores sociales no evitará una medida que considera inevitable para reducir la subvención que aún mantiene el Ejecutivo.