Allen envió manifiesto anti-Trump antes de atentar en Washington
Cole Tomas Allen envió un manifiesto de 1.052 palabras a su familia diez minutos antes de disparar en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, según publicó el New York Post. El autor se autodenominó «Asesino Federal Amistoso» y dirigió el ataque contra funcionarios de la administración de Donald Trump, a quienes acusó de ser «pedófilos, violadores y traidores».
El autor y sus objetivos
Allen, ingeniero y tutor de alumnos en California, identificó como objetivos a funcionarios de la administración Trump, priorizados «desde el rango más alto hasta el más bajo», aunque excluyó al director del FBI, Kash Patel. En el manifiesto afirmó que «ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes», en aparente referencia al presidente.
El atacante se alojó en el Washington Hilton, donde se celebraba la cena, y portaba armas de fuego y cuchillos. Fue neutralizado por la policía y está detenido. Entre los asistentes evacuados se encontraban el vicepresidente JD Vance, el secretario del Tesoro Scott Bessent y el secretario de Estado Marco Rubio.
La seguridad del evento, bajo crítica
Allen criticó duramente la seguridad del hotel: «Entré con varias armas y nadie consideró la posibilidad de que pueda ser una amenaza». Señaló que la seguridad se centraba en manifestantes y recién llegados, pero no en huéspedes registrados el día anterior.
Las disculpas y la justificación del ataque
En el manifiesto, Allen pidió disculpas a sus padres, colegas y estudiantes por haberles dicho que tenía una «emergencia personal». También se disculpó con «todos los que fueron abusados o asesinados antes de esto». Explicó que actuó como ciudadano estadounidense: «Lo que hacen mis representantes me representa a mí».
Las refutaciones del atacante
Allen incluyó un apartado titulado «Refutaciones a las objeciones». Respondió a quienes le objetaban que, como cristiano, debía «poner la otra mejilla»: «Dar la otra mejilla cuando otra persona está oprimida no es un comportamiento cristiano; es complicidad en los crímenes del opresor». También rechazó la noción bíblica de «Dad a César lo que es de César», argumentando que Estados Unidos se rige por la ley, no por personas que no la siguen.
Afirmó que usó cartuchos de perdigones en lugar de balas para minimizar víctimas, aunque dijo que atravesaría a quienes obstaculizaran su camino hacia los objetivos. Sobre su estado emocional, escribió: «Es horrible. Me dan ganas de vomitar; quiero llorar por todas las cosas que quería hacer y nunca haré».
El contexto del ataque
El tiroteo ocurrió durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, un evento anual que reúne a periodistas y altos funcionarios del gobierno. Trump había declarado que Allen tenía «mucho odio en el corazón» y un «sentimiento anticristiano».
Las consecuencias del manifiesto
La publicación del manifiesto revela las motivaciones explícitas del atacante y su planificación. Allen, detenido, enfrentará cargos por el ataque que buscaba asesinar a altos funcionarios del gobierno de Trump. La seguridad en eventos con presencia de altos cargos queda cuestionada.