López Aliaga ofrece recompensa por pruebas de fraude electoral en Perú
Rafael López Aliaga ofrece 20.000 soles a funcionarios por evidencias de fraude. El candidato ultraderechista, que no alcanza el balotaje, realiza estas acusaciones sin pruebas. Con el 92,12% escrutado, Keiko Fujimori y Roberto Sánchez disputarán la segunda vuelta.
Acusaciones sin sustento y una oferta económica
El candidato Rafael López Aliaga ha ofrecido 20.000 soles (unos 5.700 dólares) de recompensa a trabajadores de la ONPE, el JNE o empresas vinculadas al proceso. Solicita que le envíen, de manera anónima, información sobre supuestas irregularidades para sustentar sus denuncias de fraude.
Contexto de las denuncias y reacción
López Aliaga, del partido Renovación Popular, ya había instaurado la narrativa de fraude antes de los comicios. La reforzó tras los retrasos en la apertura de locales de votación en Lima por problemas logísticos. Todas las misiones de observación, incluida la UE y la OEA, han avalado la integridad del proceso.
Una segunda vuelta definida y un resultado ajustado
Con el escrutinio avanzado, Keiko Fujimori (Fuerza Popular) aseguró el primer lugar con el 17,05% de votos válidos. El izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) le arrebató la segunda plaza a López Aliaga, con el 12,05%. La distancia entre Sánchez y López Aliaga es de menos de 30.000 votos.
El camino hacia la resolución final
La disputa por el segundo puesto se resolverá en los jurados electorales. Estos organismos deben analizar cerca de 5.000 actas impugnadas, equivalentes a más del 5% del total. Estos comicios tuvieron el número más alto de candidatos presidenciales en la historia del país: 35.
Antecedentes de una denuncia pública
El empresario y exalcalde de Lima exigió previamente la detención del organizador de los comicios y la suspensión de la proclamación de resultados. También llamó a sus seguidores a la insurgencia al ver que podía quedar fuera de la segunda vuelta en detrimento de Roberto Sánchez.
Cierre: Implicaciones de las acusaciones
Las acusaciones de López Aliaga ocurren en un contexto electoral donde los observadores internacionales validan el proceso. La oferta de recompensa por evidencias introduce un elemento inusual en la fase de impugnación de los resultados, que ahora depende del análisis de las actas en disputa por parte del JNE.