Policía griega emplea migrantes para devoluciones forzosas en frontera
La policía griega ha estado reclutando migrantes para empujar violentamente a otros migrantes de vuelta a Turquía, según documentos internos y testimonios recopilados por la BBC. Esta práctica, conocida como «pushbacks», se considera ilegal bajo el derecho internacional. Las autoridades griegas no han respondido a las solicitudes de comentario.
Un sistema organizado desde 2020
Documentos policiales internos describen cómo el reclutamiento de los llamados mercenarios fue ordenado y supervisado por oficiales superiores. Un agente fronterizo declaró en una vista disciplinaria que tenía información, reportada a sus superiores, de que estos mercenarios habían violado a mujeres migrantes. Un informe de la Oficina de Derechos Fundamentales de FRONTEX concluyó que entre 10 y 20 nacionales de terceros países actuaban bajo instrucción de agentes griegos.
Brutalidad y abusos sistemáticos
Migrantes y un ex mercenario relatan violencia extrema, incluyendo palizas hasta la inconsciencia. Una migrante siria, Amal, afirma que hombres enmascarados le quitaron el pañal a su hija buscando objetos de valor. Otro, Ahmad, dice que fue golpeado hasta perder el conocimiento por la policía griega antes de ser devuelto.
Reclutamiento y recompensa de los mercenarios
Los mercenarios son migrantes reclutados de países como Pakistán, Siria y Afganistán. Según testimonios, son recompensados con efectivo y teléfonos robados a otros migrantes, así como con papeles que permiten el paso por Grecia. Un mercenario marroquí, Marwan, afirma que se sintió forzado a aceptar el trabajo por miedo a ser golpeado.
La respuesta oficial y la postura de FRONTEX
El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, dijo a la BBC que no tenía conocimiento de las acusaciones sobre el uso de mercenarios. FRONTEX ha rechazado cualquier sugerencia de que hace la vista gorda ante violaciones de derechos, afirmando que ayuda a gestionar las fronteras legalmente.
Antecedentes en una frontera crítica
Grecia ha visto más de un millón de llegadas de migrantes desde 2015. Su frontera terrestre con Turquía, de 200 km por el río Evros, marca el límite exterior de la UE. Una fuente policial en la región afirmó que los mercenarios han sido usados para devolver a cientos de personas a la semana.
Cierre: Implicaciones y contexto legal
La presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Grecia (GNCHR), Maria Gavouneli, califica estos hallazgos como un abuso «extremadamente significativo» de los derechos humanos. La GNCHR ha registrado más de 100 incidentes de presuntas devoluciones forzosas en Evros desde 2020. Los «pushbacks» -forzar a migrantes y solicitantes de asilo a cruzar fronteras sin el debido proceso- son generalmente considerados ilegales según el derecho internacional.