Interés de EEUU en petróleo y minerales de Venezuela tras salida de Maduro
La intervención estadounidense en Venezuela podría desencadenar una catástrofe ambiental si no se gestionan los riesgos, advierten expertos. El país posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo y grandes depósitos minerales, pero su infraestructura está en descomposición y la minería es controlada por grupos criminales.
Infraestructura petrolera en crisis y alto riesgo de vertidos
Venezuela tiene 300.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo, pero produce menos de un millón al día. La infraestructura está decayendo por mala gestión y corrupción. En 2024 hubo al menos 65 derrames de petróleo en ocho estados, según el Observatorio Venezolano de Ecología Política. El Lago de Maracaibo sufre vertidos tan frecuentes que un activista lo describe como «un pozo de petróleo».
La cautela de las petroleras y el desafío legal
El presidente Donald Trump quiere producir crudo rápidamente, pero ejecutivos como Darren Woods de ExxonMobil consideran al país «no invertible». Reparar la infraestructura llevaría años. Las leyes ambientales existen sobre el papel, pero necesitan actualización y aplicación real.
Minería en territorios indígenas controlada por grupos armados
La extracción de oro, coltán y otros minerales se ubica en la selva y territorios indígenas. El Arco Minero del Orinoco abarca unos 112.000 km². Grupos como el ELN y disidencias de las FARC controlan el acceso a las minas y cometen violaciones de derechos humanos, según la ONU. Cualquier operación debería coexistir con el crimen organizado, lo que exacerbaría la violencia.
Una posible vía: comprar a operaciones estatales
Una opción para empresas extranjeras sería comprar minerales a operaciones estatales mineras. El consultor Bram Ebus advierte que esto también es preocupante, pues podría ignorar más fácilmente la destrucción ambiental y las violaciones de derechos.
Antecedentes de conservación y gobierno actual
Venezuela creó el primer ministerio de ambiente de Latinoamérica en 1976 y casi la mitad de su territorio tiene alguna figura de protección, aunque a menudo solo sobre el papel. Miembros de la oposición han expresado interés en respetar los recursos naturales e invertir en energías renovables, pero el gobierno actual, bajo Delcy Rodríguez, controla el país.
Cierre: Incertidumbre sobre el futuro ambiental
La explotación acelerada de recursos por parte de EEUU en el actual contexto venezolano amenaza con agravar la crisis ambiental. Los actores clave son el gobierno de EEUU, las empresas petroleras, grupos armados y la oposición venezolana. La repercusión inmediata es el alto riesgo de vertidos y deforestación, mientras que la restauración del estado de derecho en las áreas mineras se presenta como un prerrequisito complejo para cualquier inversión responsable.