Trump exige mil millones de dólares para un asiento permanente en su Junta de la Paz
Un borrador del estatuto establece que los países deben aportar más de 1.000 millones de dólares en efectivo durante el primer año para evitar un mandato limitado a tres años. El presidente de EE.UU. tendría control total sobre la membresía y las decisiones del organismo, lo que ha generado oposición entre posibles Estados miembros.
Control presidencial y financiación cuestionada
Según el borrador al que accedió Bloomberg, el presidente de Estados Unidos sería el primer presidente de la Junta. Él decidiría quién se une, aprobaría el orden del día y todas las decisiones necesitarían su visto bueno. El documento sugiere que el propio Trump controlaría el dinero de las contribuciones, un punto considerado inaceptable para muchos países.
Estructura y facultades exclusivas
El estatuto otorga al presidente la facultad de invitar o destituir integrantes, aunque la destitución requiere el veto de una mayoría de dos tercios. Además, designaría a su sucesor en el cargo de presidente de la Junta. La organización se activaría una vez que tres Estados miembros acepten su estatuto.
Antecedentes: Una iniciativa paralela a la ONU
Los críticos de Trump temen que el republicano intente crear una organización paralela a la ONU, dado su historial de oposición al organismo. La Junta se describe como una organización internacional para promover la estabilidad y la paz en zonas en conflicto.
Cierre: Primeros pasos y reacciones internacionales
La Casa Blanca ya anunció un panel ejecutivo inicial con figuras como Marco Rubio y Tony Blair. Trump invitó al presidente argentino, Javier Milei, a formar parte de la Junta de la Paz por Gaza, una subdivisión. Mientras Milei aceptó, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó la composición del comité por no estar coordinada con Israel.