Hacker publica historiales clínicos de 33.000 pacientes de terapia finlandeses
33.000 pacientes de la empresa Vastaamo fueron extorsionados en octubre de 2020. Un ciberdelincuente accedió a su base de datos y amenazó con publicar las notas de las sesiones de terapia. La información íntima, que incluye intentos de suicidio o abusos, fue subida a la dark web.
El inicio del chantaje a gran escala
Los pacientes recibieron un correo electrónico exigiendo un pago en bitcoin. El mensaje contenía su número de la seguridad social y detalles de su tratamiento. La amenaza era clara: si no pagaban, sus registros terapéuticos confidenciales serían publicados.
Repercusión nacional y acción gubernamental
El caso se convirtió en un escándalo nacional en Finlandia. La entonces primera ministra, Sanna Marin, convocó una reunión de emergencia. La policía finlandesa inició una investigación a gran escala para localizar al responsable.
La investigación identifica a un sospechoso conocido
Tras dos años de investigación, la policía identificó a Julius Kivimäki como el principal sospechoso. Es un ciberdelincuente conocido. Fue arrestado en Francia en febrero de 2023 y extraditado a Finlandia para ser juzgado.
Un juicio sin precedentes por el número de víctimas
21.000 afectados se registraron como parte acusadora en el caso criminal. El juicio se retransmitió en espacios públicos como cines para que pudieran seguirlo. Kivimäki fue declarado culpable y condenado a seis años y siete meses de prisión.
Las secuelas permanentes para las víctimas
La información robada sigue circulando en la dark web. Se ha creado un motor de búsqueda para acceder a los historiales usando solo un nombre. La abogada de las víctimas en el caso civil conoce al menos dos suicidios relacionados con el robo de datos.
La erosión de la confianza en los servicios de salud mental
El caso ha dañado la confianza de los pacientes. Muchos clientes de Vastaamo no volverán a pedir otra cita de terapia, según una de las afectadas. La filtración ha tenido un impacto duradero en la percepción de la confidencialidad clínica.
Antecedentes: Un ataque a la intimidad terapéutica
El hacker accedió a la base de datos de Vastaamo y extrajo notas detalladas de las conversaciones entre pacientes y terapeutas. Esta información, que contenía los pensamientos más íntimos de las personas, fue utilizada para un chantaje masivo y posteriormente publicada.
Cierre: Implicaciones legales y sociales del caso
La sentencia contra Kivimäki cierra el proceso penal, pero los datos personales siguen disponibles. El caso subraya los riesgos de la ciberseguridad en el sector de la salud mental y la dificultad de reparar el daño causado por la exposición pública de la intimidad.