Agente de ICE mata a una mujer en Minneapolis y medios conservadores atacan su reputación
El agente de ICE Jonathan Ross disparó y mató a Renee Nicole Good el 7 de enero. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) la acusó de usar su vehículo como arma. Videos de testigos muestran a Good intentando alejarse cuando se produjeron los disparos.
La narrativa oficial frente a las imágenes
La secretaria del DHS, Kristi Noem, afirmó que Good “había usado su vehículo como arma”. El presidente Donald Trump dijo que había atropellado “violenta, voluntaria y viciosamente” al agente. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó esa versión de “tonterías”.
El ataque en medios conservadores
Medios como Daily Wire y Fox News culparon a Good de su propia muerte. Comentaristas como Matt Walsh la llamaron “agitadora lesbiana”. Se destacó su relación con una mujer y el uso de pronombres en sus redes sociales.
Una filtración con un mensaje
Un video filtado a Alpha News muestra los momentos previos al tiroteo. En él, Good se muestra tranquila antes de que Ross dispare. Se escucha una voz decir “perra” antes del choque. La investigación de Courtney Hagle, de Media Matters for America, indica que la reacción derechista mostró “asco” hacia las mujeres en las protestas.
Deslegitimación de la relación y la maternidad
El presidente Trump se refirió a la pareja de Good como su “amiga”. En medios como Newsmax, la atacaron como “la peor madre del año”. Un columnista de Fox News habló de “pandillas organizadas de madres vinícolas” usando tácticas de Antifa.
Utilizada como advertencia
Según reportes de The Intercept y Status Coup News, agentes de ICE usan su muerte para disuadir protestas. Activistas declararon que agentes federales les dijeron: “Es por eso que esa perra lesbiana está muerta”. La legisladora estatal Leigh Finke afirma que su identidad queer fue utilizada como “la advertencia”.
Antecedentes de un patrón discursivo
La justificación *póstuma* de la muerte de Good tiene paralelismos con casos como los de George Floyd o Trayvon Martin. En lugar del historial racial, se usaron su género y sexualidad para argumentar que no era “suficientemente inocente” para ser llorada.
Cierre: Las implicaciones de la campaña
El caso muestra cómo la identidad de la víctima se convirtió en el centro de una campaña de desprestigio para justificar el uso de la fuerza letal. La repercusión inmediata es su uso como herramienta de intimidación por parte de agentes federales contra otros manifestantes.